Escritura automática 19

Menudo error le salió de la probeta

relato corto automático.

Breve preludio de disculpas:

Por encontrarme inmerso en una nueva aventura en otro país, mi tiempo y mis energías las tengo invertidas en aquí y ahora, en una acción directa. Sigo escribiendo pero he decidido dar menos horas al blog con la correspondiente bajada de calidad; lo siento mucho mis queridos lectores, serán debidamente recompensados en cuanto tenga una estabilidad que me permita volver a invertir en mi blog. Gracias.

Recordar que un relato automático mío tiendo a no corregirlo para ofrecer lo que es.

Vendí mi dolor por no poder arrastrarlo. Me dieron tiempo. Me regalaron tiempo. Pero, a cambio de esas lágrimas que ya no derramo, los demás, que sí seguían odiando, rabiando y llorando mucho… Me miraron como si hubiera vendido mi corazón entero.

Zanahorias atraviesan mi piel, no hay colores naranjas ni rojos. Puntos blancos y café negro amargo, amargo como la victoria americana sobre Japón. Drogas blandas y el cesar el humo en mis pulmones, purificándose. Cicatrizando tengo mi corazón maltrecho, a jirones, pedazos que no volverán cinta catalana que no pega.

Señoritas en la carretera. Suenan alto los gritos de auxilio. Pero no son ellas, son ellos, sin cojones por no saber usarlos. A tijerazos, a cuchilladas y sprays aliña ensaladas de ojos, castaños o azules. Ya no quedan más cojones, ovarios a las elecciones..

Si es que ya os lo dije: el odio genera más odio. El resentimiento se resiente a sí mismo… El dolor quiere compartirse o enterrarse, pero siempre a lo grande.

Shell told you. May the source be with you. Y no quisiste escuchar la bendición. La contradicción de la tecnología.

Otra vez este jazz suave, esa ventana la montaña nevada y esa mujer de bella alma… No, no querrás. Pero yo si lo hago; me quiero, me libero. Mi corazón está un poco menos maltrecho.

Ya no uso grapas, ni pegamento. Se cierran solas, aunque sea lento. Lo lamo, cicatriza, cicatriza, cicatriza…

Vendí el terror. Después de la vergüenza este era el siguiente paso. No más hielo, por favor. Este vaso de licor baja bien solo, como yo. Trabajo mejor así, más creativo, menos borracho, más lleno de amor que casi no oso compartir. ¿Qué extraño, no? Buda está en mí, pero ya no quiere dar pan a compartir todo el rato, con cualquiera… Se lo daré a esos pájaros que tan bien pían. Sus cantos me alegran y estresan al estresado.

Ese elefante de patas largas… Ese dios que no quiso dejar de serlo por muy triste que se sintiera y esa goma que no quería usar.

Esas palabras automáticas, que espero ningún robot pueda imitar. Literary bot, eres mierda porqué te hizo un matemático sin corazón pensando ser poeta.

Puede que pasara algo parecido con nuestro creador… Menudo error más hermoso le salió de la probeta…

 

Para más profundidad:

El poema del robot (english)

Ovarios a las elecciones

May the source be with you (TE RETO A GOOGLEARLO)

Muchas gracias y de verdad que quiero volver fuerte bien pronto.

Escritura automática 19

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s