El Mochuelo, en Bidon

Reseña del relato El Mochuelo en Bidón City, de Antonio Marcelo y publicado por la Editorial Niña Loba.

Los relatos de Niña Loba son deliciosamente seleccionados, cosa que notaréis conforme os animéis a ir leyendo algunos, algo que tenéis servido en bandeja de plata gracias a tenerlos publicados en la plataforma Lektu, a precio libre, es decir tú eliges cuánto pagas por ellos, desde cero euros a las llaves de tu coche. Lo habitual es descargarlo por cero euros y luego regresar a comentar lo horrible que es y las pesadillas que te ha provocado y abonar seis euros como señal diabólico. O juégatela y paga de entrada unos euritos y haz feliz a toda esa gente que se deja la salud escribiendo, editando y publicando.

Pero empecemos a hablar del relato.
He de decir que entré en él engañado, pensando que era un relato ambientado en un mundo postapocalíptico y que habría tiros, muerte, gasolina, peleas, escopetas cutres y fuego. Pues nada de eso. El título describe mejor de lo que parece el relato al mencionar a Mochuelo, de nombre Daniel, protagonista a la novela que hace referencia, El camino de Miguel Delibes. Algún día debería releer el libro, pues tiene mucha miga y es el primer libro que recuerdo haber leído y disfrutado, quizá uno de los gérmenes de que más adelante me diera por escribir. El camino narra la historia de un niño, sus amigos y los vecinos de un pequeño pueblo donde crece y parece que todo está pensado para perdurar como la Comarca de los hobbits, pero Daniel el Mochuelo consigue salir del destino de sus carriles y decide ir a la gran ciudad a estudiar y arriesgarse a lo que sea, a un cambio en las reglas, una perturbación en la línea recta prefijada.


El protagonista de El Mochuelo en Bidón city es el Mochuelo, que se llama Luis Andrés, hijo, esta vez no del quesero sino del narcotraficante del pueblo, cambiando el atrezo pero conservando el espíritu explorador de Daniel, esta vez atado a la lectura. Aunque la historia no se plantea así, sino que ofrece múltiples giros, siendo el protagonista que te presentan un hombre mayor, que busca un lugar donde terminar sus días. Un canoso hombre que amontona libros en su caravana, un inmigrante que fue legal mucho tiempo pero ya no y ahora solo le queda Bidón city como último refugio.

Reconozco que al principio seguía sin saber qué esperar del relato y poco a poco le fui encontrando el punto, mucho más literario de lo que pensaba en un inicio, con menos acción pero a la vez con unas pinceladas precisas de la misma, como esa vecina descolgando la ropa en plena lluvia de fango, bronceándose de un modo normalmente no apetecible. Paco Paredes, el entrañable narrador es un ser que induce ligeramente a la lástima pero a su vez se le nota que lo mejor de su vida ya fue y no por ello su final, aunque más penoso y brillante, sigue teniendo un valor en su lugar donde esta y sigue haciendo lo que quiere, consiguiendo libros, compartiéndolos… la verdad es que Paco Paredes podría ser sin problemas un personaje genial en mi novela Un universo compartiéndose… quizá lo sea, de algún modo. Le agradezco a Antonio Marcelo haberlo escrito e inspirado a un chavalito entrando en años como yo que aún no ha podido fracasar como escritor como sí lo ha hecho Paco Paredes sin renunciar en ningún momento a vivir literariamente, porque eso siempre se puede hacer mientras así lo quieras, leyendo y compartiendo. No es el caso de Antonio Marcelo, que claramente está en el mundo literario en calidad de escritor, y por ese relato ya me siento cómodo de afirmar que es bueno, un buen escritor e interesante y accesible. Me atraen sus novelas, de las que Paco Paredes hace alguna mención, lo cual siempre me encanta, la meta-literatura es maravillosa, y aquí, en Bidón City la hay y de gran calidad.

Paco Paredes arrojó los posos de café sin molestarse en leer el futuro que dibujaron sobre la tierra recién regada, dejó la taza encima de los libros y siguió embebido en su lectura,

un librito sobre las andanzas criminales de un cirujano enajenado al que apodaban el Vendado en la Galicia del siglo XIX, hasta que el petardeo insoportable de una moto le hizo alzar la cabeza con fastidio.

No os perdáis este viaje, venid a ver Bidón city y su misteriosa forma de subsistencia, porque viven apartados de la ley pero no sin ella, quizá la constitución estadounidense no ha llegado al pueblo pero sí hay normas estrictas para vivir en Bidón city y todos deben cumplirlas.

Por último quiero recomendaros que echéis un ojo al blog del autor y ya sabéis, leed mucho, leed bien.

El Mochuelo, en Bidon

“2666”, de Roberto Bolaño. Un libro para toda la vida.

las ruinas del cálamo

“Escogía La metamorfosis en lugar de El proceso, escogía Bartleby en lugar de Moby Dick, escogía Un corazón simple en lugar de Bouvard y Pécuchet, y Un cuento de navidad en lugar de Historia de dos ciudades o de El Club Pickwick. Qué triste paradoja, pensó Amalfitano. Ya ni los farmacéuticos ilustrados se atreven con las grandes obras, imperfectas, torrenciales, las que abren camino en lo desconocido. Escogen los ejercicios perfectos de los grandes maestros. O lo que es lo mismo: quieren ver a los grandes maestros en sesiones de esgrima de entrenamiento, pero no quieren saber nada de los combates de verdad, en donde los grandes maestros luchan contra aquello, ese aquello que nos atemoriza a todos, ese aquello que acoquina y encacha, y hay sangre y heridas mortales y fetidez”.

El que así habla es Amalfitano, uno de los personajes más entrañables de este fresco gigantesco sobre el…

Ver la entrada original 1.415 palabras más

“2666”, de Roberto Bolaño. Un libro para toda la vida.

  Sobre Stefan Zweig y “La lucha contra el demonio: Hölderlin, Kleist, Nietzsche”

las ruinas del cálamo

“Cuando uno se adentra en sus libros, siente el ozono, el aire elemental despojado de todo embotamiento, de toda niebla y humedad; en este paisaje heroico, uno ve con libertad hasta las alturas de los cielos y respira un aire transparente y afilado como un cuchillo, un aire para corazones fuertes y espíritus libres”.

Escribía Zweig en el primer ensayo de los tres que conforman este libro, el que dedica en concreto a Hölderlin, “que su genio era el entusiasmo, el impulso invisible”. Y creo que, como muchas veces sucede en literatura, el crítico (en este caso Stefan Zweig) se califica más y mejor a sí mismo que al propio objeto de su estudio.

Ese es el verdadero poder de este escritor austriaco: el entusiasmo que nos trasmite. El poder “literario” que ha conseguido que, con el paso de los años, sus obras sigan siendo leídas y alabadas por…

Ver la entrada original 914 palabras más

  Sobre Stefan Zweig y “La lucha contra el demonio: Hölderlin, Kleist, Nietzsche”

Literatura nazi en América

¿Estás de mal humor porque un montón de nazis derrotados han invadido tu continente?

¿Estás harto del tercer Reich?

¿Saben escribir los fascistas? ¿Y leer?

La literatura nazi en América te traerá respuestas, risas, conocimientos y un vistazo al abismo. No hay barandillas.

Portada del libro Literatura Nazi en América. Título en parte superior, fotografía de unos hombres intentando hacer volar un protoavión en un prado, en blanco y negro.

Esta novela hace gala de la necesidad de Bolaño de escribir algo nuevo, del único modo posible y éste es trabajando la estructura y mezclando géneros y voces. Sin ello, si todo recae en la trama, el viaje será de Ítaca a Troya y volver, una vez más. Por eso en esta ocasión, Roberto escribe una suerte de enciclopedia de escritores ficcionados relacionados con el nazismo. Es hermoso como Bolaño combina su vasto conocimiento a base de leer miles de libros para hacerse una idea precisa de las circunstancias que hacen a alguien querer escribir, y en este caso que nos acontece, a personas afines a la ideología nazi.

La novela se compone de capítulos que agrupan a varios autores, como son: Los Mendiluce, familia con la que inicia, Los héroes móviles o la fragilidad de los espejos, donde presenta a hombres que lucharon en la segunda guerra mundial, o la hermandad aria, que ya podéis haceros una idea de lo que trata. Bolaño usa cada capítulo para desarrollar la biografía de varios personajes que a su vez representan parte del espectro de una literatura al servicio de una ideología. Creo que este es uno de los aspectos más importantes de la novela. Roberto Bolaño, como adicto total y perdido a la literatura y a la poesía en concreto, observa con horror el uso mayormente propagandístico de la misma por parte del movimiento, que, aunque derrotado, sigue queriendo compartir sus ideas.

Normalmente cuando reseño novelas me pasa que según la novela la reseño más analíticamente o creativamente. Con la obra de Roberto, la segunda es más común, pero en este caso, La literatura nazi en América es casi un ensayo como yo lo haría, desde la ficción hacia el realismo.

En la obra encontraréis decenas de autores, los que describe con nombre, fecha y lugar de nacimiento y defunción son ficcionados, pero casi siempre habla de los autores de referencia que tienen dichos escritores, y estos, sí son reales. Es decir, usa un prisma de ficción, pero refleja la realidad pura y dura de forma velada. ¡Qué bonito juego!

Quiero hablar un poco del inicio. No me gustó mucho, y me generó una sensación muy extraña en el estómago, como si me estuviera perdiendo algo… Para escribir la reseña decidí releer a los Mendiluce y entonces lo entendí.

La muerte es mi corazón, toma mi corazón.
Ramírez Hoffman

Los Mendiluce son una familia rica, noble, argentina, desagradable para mi de entrada y narra al principio lo que va haciendo Edelmira Thomson Mendiluce, poeta. Una poeta que guarda como un tesoro una fotografía, supuestamente suya, de bebé, en brazos del emblemático austrohúngaro del bigote. Aquella foto tan solo es el inicio, el germen de toda la parte de los Mendiluce. Si una cosa tiene las ideologías fascistas así como se presenten es que tienen mucha tendencia a ser legadas familiarmente más que desde la propaganda, que también. Partiendo de esa fotografía, Edelmira dedica su vida a las letras y al apoyo del nazismo, ayudando a refugiarse a todo tipo de derrotados nazis en argentina. Funda una editorial, Candil sureño y publica a mucho poetas afines a la ideología cimentándola en un continente donde aquello eran solo ecos de la vieja Europa. Y luego…. sus hijos heredan el imperio con todo lo que eso implica, y repiten y dilatan en el tiempo…
Con esa reflexión dejo la novela pensando que es una genialidad a pesar de que al principio puede costar entrar. Me pasó también que como escritor, la novela entera parece de entrada un cuaderno de fichas de personajes, pues es que son biografías literalmente. No hay trama unificadora ni tampoco un carácter de relato en cada una. ¡PERO! sí tienen una firme intencionalidad de mostrar algo importante, la forma en que el fascismo se expresa en muchos sitios distintos de la sociedad y de los individuos. Habla de poetas pobres y de poetas ricos, habla de la visión norteamericana del fascismo y de la misma en el sur y en el centro y habla de la influencia europea y de el trato que recibe la literatura en según qué país.

Finalmente está la joya de la corona, la parte de Ramírez Hoffman, o quizá más conocido como Carlos Weider. El personaje donde la narrativa cambia abruptamente. De Golpe, la narración se vuelve mucho más personal y violenta y cercana, como si el narrador lo estuviese viviendo en lugar de narrarlo desde la distancia de un biógrafo. Incluso blasfema, se asusta y duda y… se nos presenta. De repente el narrador nos dice su nombre, Bolaño, y se incluye en la narración y nos habla de Chile, su país de origen, y de un encarcelamiento y de unas estrellas distantes más allá de los barrotes y el firmamento. Aparentemente allí, tan lejos, tan arriba, son inalcanzables, libres del horror terráqueo. Pero un avión cruza el cielo. Una ruidosa aeronave espolvorea una humareda negrísima y espesa que sirve de masa para hacer poesía. Una poesía violenta, extremadamente violenta, un poema que dice así:

La muerte es amistad

La muerte es Chile

La muerte es responsabilidad

La muerte es amor y la muerte es crecimiento

La muerte es comunión

La muerte es limpieza

La muerte es mi corazón

Toma mi corazón

La muerte es resurrección

Aunque muchos de los versos no se llegan a leer por las nubes negras de tempestad. Algunos versos se suponen decir lo expresado anteriormente y, en última instancia, no se sabe del cierto de aquel evento, quizá no ocurrió así, quizá solo se intuyó, quizá fueran las nubes y el horror chileno observando su futuro en el cielo. Toma mi corazón.

Esa última parte, la de Hoffman, es la más salvaje y potente donde Bolaño ya no quiere que nos riamos en ningún momento, donde se pone muy serio y nos muestra la poesía más pura al servicio del abismo. Esa parte, como ocurre en otras obras de Roberto, está atada íntimamente con su siguiente obra, Estrella distante, una de sus novelas más aclamadas, y con razón. Estrella distante persigue junto a un detective a Hoffman, el aviador poeta. Pero esa es otra historia. He leído Estrella distante y no me he atrevido a reseñarla… me cuesta estructurar una reseña de una obra de Bolaño bien, espero traerla algún día.
Para terminar, la última verdadera parte, es un epílogo, un epílogo para monstruos. Cuando llegué allí, me decepcioné un poco. Básicamente en este último capítulo, hay muchos personajes con bios muy cortas, de una frase o dos. ¡PERO! una vez más es mucho más interesante de lo que parece de entrada, hay unos juegos que interrelacionan a todos los personajes anteriores y le da profundidad. Muy divertido, hasta me atrevería a decir que vale la pena ir leyendo los personajes que se relacionan con cada capítulo de la novela para ir atando mejor los cabos.

Y ahora si que sí, por último quiero contar una anécdota interesante de la biografía de Roberto Bolaño. Él presento ésta novela, La literatura Nazi en América, a la editorial Seix Barral y a Anagrama a la vez. Seix Barral le respondieron antes y se la publicaron y entonces Bolaño tuvo que rechazar que Anagrama se la publicase como también querían hacerlo. Eso disgusto mucho a Herralde, director de Anagrama, tanto que escribió personalmente a nuestro querido autor para pedirle que le envíe lo siguiente que escriba que le interesa mucho. Y Bolaño le envió enseguida su novela ya terminada, Estrella Distante, que anagrama publicaría.

Y hasta aquí llegamos, espero que os haya animado a leer La literatura nazi en América. En lo personal la he disfrutado mucho y he aprendido muchísimo… es perfecta para aprender a crear personajes equilibrados, claroscuros que se llaman y muy amena, como me ocurre en cada obra del autor latinoamericano, quisiera que durara más y más… cada novela se termina como trescientas páginas antes de lo que me gustaría.

Un abrazo y a leer bien y mucho!

Literatura nazi en América

«humanimal», de Emilio Picón.

las ruinas del cálamo

El deseo es una noche que no necesita estrellas

En la rica tradición cultural del planeta que habitamos (y destruimos día a día) existe una modalidad del teatro de títeres que siempre me ha parecido muy enriquecedora. Se trata del Wayan Kulit, o también conocido, por nosotros los occidentales, como el “teatro de sombras”.

Suele representarse por muchos lugares de Indonesia; pero es en la isla de Java en la que se perfila con una belleza más arrebatadora. Ante el fondo de una lámpara de aceite el dalang (intérprete) mueve las figuras de cuero en un ritual de sombras y luces en las que los espíritus vagan y se mezclan con lo humano. Al parecer, toda esta rica tradición oral deriva de las viejas epopeyas indias.

La novela que nos ocupa, humanimal, me ha recordado esa tradición del teatro de títeres. Y me ha retrotraído a esas imágenes…

Ver la entrada original 905 palabras más

«humanimal», de Emilio Picón.

SILENCIO

Hace unos días (semanas o meses) un reto de los que me gusta crear de vez en cuando en tuiter. Mostraba una imagen con una frase muy sencilla pero a mi parecer sumamente sugerente, decía así:

Me llamo Silencio y soy una persona amable.

Comes, Silencio

Así comienza el que puede ser quizá mi quinto o sexto cómic que leo en toda mi vida, pues no soy nada asiduo a leer cómics, probablemente por mi ignorancia en encontrar los buenos, sin superhéroes ni supervillanos ni propaganda pro y anti comunista. Cómics buenos, cómics con calidad cultural que pretenden hacer algo más que ser productos de fácil consumo y gran beneficio económico (a veces, hasta se puede tener todo). Con ello, no hablo de alta y baja cultura aunque lo parezca, todo cabe, lo feo es que una se coma a la otra tan a menudo…

Portada de Silencio, cómic de Didier Comés. Se ve un hombre con un sombrero de juglar y abrigo con el rostro meditativo, hojas de árbol flotando otoñales y una casa al fondo de madera, el título, Silencio, en rosa y más abajo afirma ser ganador del premio yelleow kid 1980.

Silencio es un cómic de Didier Comès que he disfrutado mucho, más que nada por lo sorprendente que ha sido para mi. He de admitir que no soy un lector de cómics. Creo que solo he leído un par de Astérix y obélix, uno de Corto Maltés y ese de los conejos de Matt Groening. En general, desde mi ignorancia, me parece que los cómics tienden a tener menos calidad que las novelas, así a groso modo, pero tampoco quisiera enemistarme con los creadores de cómics… el arte en sí mismo da espacio para desarrollar obras buenísimas y si se hacen pocas o se pierden en la inmensidad de la sobreproducción capitalista pues desde luego no es culpa del arte del cómic, sino de los medios de producción y distribución y de la avaricia en general que predomina siempre por los demás intereses como los artísticos.

Su protagonista, Silencio, es un hombre mudo e idiota, de buen corazón que trabaja como un esclavo de su amo, quien dice hacerle de padrastro, la realidad es más cruel.

Primera página.

Quizá la palabra que definiría la historia es crueldad, es una historia sobre la crueldad humana.
Como es la primera vez que reseño un cómic no sé muy bien como abarcarla, principalmente porque la historia es muy corta y se cuenta página a página todo lo importantísimo para seguirla y disfrutarla y por poco que diga ya queda con las tripas colgando. Probaré con sutileza.

Silencio nace en un pueblo francés en plena primera guerra mundial cuando los alemanes habían invadido Francia. Su madre muere en el parto y su padre había «desaparecido» poco tiempo antes. Así que nace huérfano y es adoptado por su padrastro que lo trata como un esclavo más que un hijo, haciéndole trabajar jornadas de doce horas en la granja que posee tan solo a cambio de comida y una muy pobre habitación. Silencio se pregunta como sería es el mar y tiene una postal que lo ilustra y quiere conocerlo. Vive sin odio, amando a las criaturas que le rodean, incluso animales impopulares como las serpientes y un día conoce a una y decide llevarla al cobertizo de la granja con las vacas y caballos que se asustan enormemente. Eso le lleva a un castigo severo por parte de su amo. En esa villa vive también, en las afueras , en el bosque, una bruja ciega que guarda una terrible historia relacionada con Silencio y con el pueblo francés…

Primera página del cómic Silencio de Comés.

Quisiera poder desvelar más sin romper la intriga pero es que en realidad es un relato largo más bien y cada página, cada viñeta es vital y enseguida rompe el interés si cuento mucho…

Quiero dejar claro que es una historia muy poco habitual, teniendo de protagonista el que en historias más comunes sería un secundario que muere pronto tanto si es aliado del bueno como del malo. Aquí él es víctima y es el bueno pero de verdad, sin perspectivas que cambien su posición de precisa bondad. Sus enemigos son claramente malos pero también podrían serlo sus amigos dependiendo del punto de mira moral del lector. Y su final es… completamente inusual… y hermoso y terrible.

Por último quiero hablaros de Nueva Frontera, la editorial que publicó la traducción de Silencio escrita originalmente en frances por Comés, autor belga. Nueva frontera fue la precursora de los cómics para adultos en español, una de las más importantes al fundar la revista Totem, revista insignia de la editorial. Ya sabía que me gustaría mucho Silencio cuando vi que Nueva Frontera había publicado también grandes cómics que adoro como son La balada del mar salado el Bajo el signo de capricornio del grandioso Hugo Pratts, ambos cómics tienen de protagonista a Corto Maltés. Así que quizá, de casualidad he encontrado la mejor editorial para mis gustos de lector en cuanto a cómics se refiere.

Espero a ver llamado vuestra atención, queridas lectoras y que queráis conocer un poco más de la obra de Comés, de Silencio, de Nueva Frontera y del mundo del cómic.

Leed mucho, leed bien, divertiros.

SILENCIO

Soñaremos con la gran música

Soñaremos con la gran música es un conjunto de tres relatos que forman algo así como una novela sobre tres importantes temas antropológicos: El amor y el trabajo, la sociedad y la tecnología o la inteligencia y la libertad, y por último Las utopías y la imaginación. Todo ello tratado deliciosamente bien por su autor, Darío Méndez Salcedo. Escritor y editor del libro (Niña Loba).

Portada original, donde se ve una ciudad futurista de fondo, con dos sombras humanas flotando encima de una nube en el centro, el título: Soñaremos con la gran música y más abajo el nombre del autor, Darío Méndez Salcedo y un poco más abajo el logo de la editorial, Niñaloba con su dibujo representativo, una cabeza de loba y una niña dentro de la misma. Hace de encuadre lo que parecen cucarachas.

En general me ha gustado muchísimo cada lectura, haciéndome sufrir algunas partes de forma justa y honesta y divirtiéndome y haciéndome sonreír en otras, emocionándome a menudo y provocándome que piense y repiense y reflexione… ¿No es una GRAN reacción para un mismo libro? La gran maravilla. Es una maravilla de libro a pesar que su autor nos dé una sinopsis afirmando lo contrario por tener personajes muy normales… pero es que en mi visión, la normalidad no existe y la exploración del abismo es llevada por personas que son comunes en el planeta tierra pero desde luego no normales, que para mi es algo excéntrico y más basado en llevar y creerse la máscara que se lleva que en ser naturalmente y espontáneamente «normal».
Me sorprendió muchísimo sentirme identificado con las preocupaciones literarias de Darío y su manera de plasmarlas… y eso desde luego no me esperaba que me ocurriera nunca y me ha impresionado…
El libro en sí se nota unido por el gran interés en la transcendencia, en la espiritualidad que hay en nuestras vidas aunque ésta se ignore o se subleve a intereses materiales y eso se nota en cada relato y es bello, como un niño que mira fascinado un retrato suyo con tanta curiosidad que nota su cerebro encenderse y extenderse peligrosamente y amorosamente…

El libro se divide en tres relatos titulados con nombres de animales, pero no cualquier animal, son tres seres inferiorizados por su tamaño, infravalorados por su aspecto ya sea este mayormente odiado o considerado como débil y altamente aplastable. Estos son los siguientes:

  • Las hormigas, esa especie que son como el sueño húmedo de la realeza, todas organizadas usando un único cerebro coronado por una reina.
  • Los gusanos, porque un gusano es un gusano aunque viva en China y otro en el Reino Unido y viven en un mismo estado mental y cultural, más felices y en paz perpetua, probablemente jamás se extinguirán.
  • Las cucarachas. Probablemente el insecto más despreciado y asesinado a zapatazos. El ser que mejor representa el conformismo, el asco, el jamás soñar, el pisar y tocar suelo y frotarse en él sobre todo si está lleno de excremento… El gran conformismo.

Cada relato poseé una estructura propia muy interesante. Por ejemplo, Las hormigas cuenta capítulos escritos en letras pero el último es el Cero cuando iba a ser el cincuenta. Hay un juego ahí. Del mismo modo pasa con los otros dos. Y ya aquí empiezo a hablar concretamente de cada capítulo o relato. Los gusanos en cambio tan solo divide con asteriscos una narración. Y Las cucarachas, del cual nace el título de la obra (aunque todas tienen referencias a la misma que las aúna), Soñaremos con la gran música, tiene la estructura más interesante de las tres, donde suma y resta numéricamente así: Primer capítulo, 1. Segundo -6, tercer 2. cuarto -5… y la serie continua siguiendo la lógica presentada. A mi me dio la sensación que trataba un sumergimiento en la psique de la protagonista y a la vez su alejamiento progresivo de la realidad compartida por su entorno… interesantísimo!

Y ya sin más vueltas entramos a hablar concretamente de cada relato.

Las hormigas.

Portada original del relato, Niña Loba editorial. Se ven cuatro hormigas dibujadas. Una de ellas en la parte superior izquierda va en dirección contraria que las otras tres que van juntas en la misma dirección y se lee el título: LAS HORMIGAS.

Este relato lo leí en gran parte en el descanso de mi último trabajo pagafacturas (ojalá dejarlo bien pronto) y se volvía irónico a menudo por ello… y luego regresaba a trabajar como riéndome de mi mismo, y me escabullía un poco, como evitando producir, como apuntando mal con mi cucharilla en la boca del enorme monstruo hecho de engranajes de carne y calderas de petróleo y sangre…
Las hormigas cuenta la historia de dos compañeras de trabajo de Amazonia. Una es Sai, bella introvertida antisocial amante de los libros y revolucionaria y la otra es Mara, extrovertida, mejor adaptada, quizá más conformista pero peleona. El relato juega con esa idea de vivir en las nubes y la de tocar de pies en el suelo, y es que es graciosísimo pues es muy fácil creer que estás de pies en la tierra y no ser así tanto dedicándose a explorar lo metafísico como por lo contrario buscar en lo más material posible… el ser humano tiende a perderse y tiende a la monorealidad por comodidad, lo que te aleja del suelo… pues la realidad es una burbuja y estas siempre flotan…

Ya centrándome un poco, Sai y Mara (unos nombres muy potentes debo decir) se conocen en un entorno laboral bastante precario pero cómodo, cómodamente precario. Así que su relación nace como compañeras de la misma pena la cual enfrentan de modos muy distintos. Yo, personalmente me veo más reflejado con Sai, pero cuando estoy triste me enfado y reacciono como Mara… y por eso son dos trabajadoras ejemplares para mi en cuanto a su relación con el empleo muy interesantes. La relación avanza… tanto que se enamoran. Un detalle precioso de este relato es que está como en un especie de futuro paralelo donde el amor por fin es libre y ya no se habla de gays y heteros, ni ninguna otra etiqueta y todo se simplifica (como yo creo que debería ser y haber sido siempre) en relaciones, de amistad, de familia, de compañerismo y de amor… sin importar sexos, ni razas ni historias absurdas… si hay consentimiento, concenso, cariño, respeto… todo está bien. Mediante la relación de las dos protagonistas, Darío nos presenta nuestro propio mundo desde el aspecto social del amor y la relación con la industria, el trabajo, la cooperación de los obreros y nos hace reflexionar sobre todo esto, nos induce a hacerlo cada vez que Sai habla de un libro como el de Mario Depistele (sospecho que es autor ficticio con referencias reales), el mundo con nombre de río (libro ficticio con posibles referencias reales) o cuando Mara comenta acerca de las manifestaciones de trabajadoras por sus derechos. Por otro lado está el amor, siempre complejo, con una visión del entorno a veces a favor y a veces en contra y a veces ignorante. A veces público y otras privado y mayormente en ambos lados a la vez…
Ambos personajes me parecen super bien definidos y defendidos… y me enamoran profundamente y quisiera conocerlas e ir con ellas en moto… o en bicicleta. Tan solo tendría un aspecto que no me gustó, y es su final tan precipitado, pues parece que debía terminar pero la historia no quería y Darío consideró necesario dejar caer la cuchilla de la guillotina… esas decisiones tienen que ser muy difíciles… yo me siento muy inmaduro como escritor para hacer cosas así, mis historias duran lo que necesitan durar aunque por ahora eso les provoque perder concursos, no ser publicadas o ni leídas… aunque también admito que no escribo tanto como debería ni comparto tanto de igual forma. ¡Sin embargo! el final hace algo valiente, que no muchos escritores se atreven y eso sí me gustó! pero tendréis que leerlo para descubrirlo porque no pienso destaparlo. En realidad, casi me imagino a Darío preocupado intentando darle un final digno a una buena historia y quedando satisfecho con su guillotinada imprevisible.
En definitiva, Las hormigas es un hermosísimo relato sobre una relación de amor y trabajo que os animo a leer, de verdad que es una joya, un viaje maravilloso lleno de buen humor, reflexiones, ternura, más risas y lágrimas también. Buenísimo!

Los gusanos

Portada original del relato Los gusanos. Se ven tres gusanos, uno de ellos a la esquina superior izquierda, como volando y queriendo transcender su naturaleza de gusano y los otros dos adoptando plenamente su condición, arrastrándose por el suelo y por debajo de él. Se puede leer el título, LOS GUSANOS.

Los gusanos quizá es el relato más flojo de los tres sin dejar de ser buenísimo y de gustarme mucho. En este caso seguimos a una antropóloga interesada en una comunidad que ha decidido regresar al estado salvaje del ser humano, abrazar su parte más animal y destruir la inteligencia, la cual consideran el origen de todas las desgracias y males de la especie. Es probable que esa secta tenga razón, y sin embargo, se encuentran con la graciosa ironía de tener que dividirse en dos grupos, uno que cuida usando la inteligencia al otro que renuncia definitivamente a ella y está encerrada en unas altas rejas electrificadas… para ser libres de la inteligencia, claro…
Pues esa antropóloga (que creo dice su nombre solo una vez y no soy capaz de recordarlo), decide ir a visitarles, cosa fácil misteriosamente, pues tienen web y un sistema para concertar visitas guiadas y controladas. En el camino, se mantiene constantemente informada de el avance de una nave espacial lanzada al espacio en esos mismos días, Big music (ese hilo que todo lo atraviesa que bonito y rojo es) cuya financiación proviene principalmente de Amazonia ( ¡sí, ese hilo!). El relato aprovecha esos dos hechos casi inversos donde uno quiere transcender hacia arriba y el otro hacia abajo para generar esa reflexión sobre la evolución humana íntimamente atada a la inteligencia. La inteligencia para el cristianismo se personifica con Lucifer, que trae la luz, el conocimiento buscado por la curiosidad humana… y claro, todo ello conlleva sacrificios, dolor, confusión, daños de todo tipo… y la huida del oasis del aburrimiento y el abrazo del horror… La parva Australidae, como se autodenomina ese grupo, decide regresar al oasis del aburrimiento, de la paz perpetua, de la ignorancia, con sus estrictísimas normas, sus castigos y sus altos muros… el jardín que supuestamente nos dio Dios… y por otro lado, la humanidad que ya hace mucho se perdió en las afueras y en los adentros del mundo y su propia psique respectivamente está conquistando el espacio… invadiendo más, creciendo y buscando con la curiosidad y la no menos insaciable avaricia material el todo, pagando el precio una y otra vez, duplicando la apuesta como un jugador adicto dispuesto a dejarse la ropa primero y la propia vida después…
Un relato bello y claro que se presenta como un paseo antropológico… como digo, creo que es el que menos me gustó pero quizá por las mismas, es posible que sea el mejor dominado y preciso de inicio a fin siendo los otros dos más aventurados y quizás ligeramente menos calculados.

Las cucarachas

En las cucarachas, el tema de reflexión es la inconformidad, el desprecio por lo cotidiano y la sensación de normalidad. El asco, como el que se tiene por ese insecto considerado plaga por su mera existencia, el asco por la vida mundana y la infinita idealización de los sueños, la atracción obsesiva por la utopía… Como los relatos anteriores, el señor Méndez juega a hacernos pensar y no tanto juzgar como nos tiene acostumbrados nuestras sociedades humanas… una vez más el punto no es tanto quienes son los buenos y quienes los malos sino como se experimenta un hecho y sus varios puntos de vista. Por un lado tenemos a Laura, una oficinista y bajista amante de lo alternativo, como el chamanismo para occidentales, por ejemplo. Laura después de un retiro espiritual aprende a dominar las técnicas para provocarse sueños lúcidos, que viene a ser activar la consciencia en el estado de sueño y ser capaz de dominar lo que se sueña. Una habilidad aparentemente inofensiva como podría ser jugar a videojuegos de realidad virtual. ¡Pero! poder decidir literalmente qué quieres vivir, que quieres ver, sentir, escuchar durante unas ciertas horas y luego volver a la vigilia y no poder seguir haciendo eso genera automáticamente y de forma inevitable una comparación de cualidad de vida donde la vigilia sale perdiendo de calle.

Yo escuchaba sin dar crédito.

-O sea, que prefieres follarme en tu imaginación.

-No, no es eso, los sueños son lúcidos, Hector, lúcidos. Pasan de verdad, son la REALIDAD.

Darío Méndez Salcedo.

Probablemente éste sea el mejor de los tres relatos aunque a mi me gustasen más las hormigas por sus personajes tan hermosos y es que en realidad es el relato más amable y luminoso a pesar de todo.
En este caso, Salcedo aísla un individuo, Laura, de la vigilia y ésta genera una comparación salvajísima entre su realidad soñada y la que es irremediablemente física como chocar contra una pared por mucho que quieras que sea una puerta a la estación de tren que lleva a Howards. El entorno de Laura se siente obligado a reaccionar, empezando por su persona más cercana, su pareja, Héctor, quien en pocos días nota estar alejándose más y más de su persona amada. Sin embargo las circunstancias de esa separación al ser mentales se vuelven dificilísimas de salvar o intentar evitar o entender de algún modo. Con ello, se puede apreciar como si el entorno social de Laura se hubiera convertido en un cráter que es su ausencia… y le dieran vueltas confusos e irritados, sin ser capaces de forjar otra vez un entorno permanente sin el elemento central que lo unía, el cual se ha ido lejos…
La GRAN música es la forma final que toma esa idealización tan gigantesca que se vuelve inexpresable pues el lenguaje nace en la realidad de la vigilia y no en el sueño y está limitado en ella, límite que a Laura cada vez le duele más y más…
Se podría decir que este es el relato más perturbador por ser un descenso progresivo al abismo de la idealización. A su vez, desde el punto de vista de Laura se trata de un ascenso, un ascenso solitario porque nadie comprende la naturaleza de ese ascenso ni sus motivaciones pues el entorno se ha ligado completamente a la vigilia…
Me doy cuenta constantemente de mis limitaciones en cuanto a interpretación de simbolismos en obras complejas por percibir que hay ahí filosofía, psicología y antropología para dar y tomar y yo solo puedo hablar vagamente del tema sin nombrar erudito alguno ni escritor… este relato me huele a Jung a quien no he leído realmente pero sí he visto vídeos como un millenial bien adaptado por youtube acerca de su persona y a través del interés que siento por Herman Hesse al que sí he leído un poco (Siddartha) y se ve que fue amigo del nombrado anteriormente Jung. Un importante estudiador del insconsciente, de los sueños y la psicología.
Quisiera diseccionar mejor el relato, pero creo que ya hay cebo suficiente como para querer pescar ¿no?

Leed mucho y leed bien y leed Soñaremos con la gran música… imperdible obra de esa Niña Loba.

Soñaremos con la gran música

La bestia está en las calles: ‘La lucha por la vida’, de Pío Baroja

Entre árboles y libros

Estaba al principio de la vida y se sentía sin fuerzas ya para la lucha Ni una esperanza, ni una ilusión le sonreía. El trabajo, ¿para qué? Componer y componer columnas de letras de molde, ir y venir a casa, comer, dormir, ¿para qué? No tenía un plan, una idea, una aspiración. Miraba la tarde del domingo alegre, inundada de sol; el cielo azul, las torrecillas lejanas.

Pío Baroja

Pocas sensaciones conozco yo más terribles que la de sentir que la vida está vacía, que es absurda y sin sentido. Los domingos uno se pone a pensar porque tiene tiempo para ello, y piensa en cómo se va deslizando la vida, mecánicamente, cada semana, cada mes, cada año…, con la única pretensión de prolongarse en el tiempo. La desazón nihilista puede desesperar a quien no se siente parte del mundo; y esto ocurre, con más frecuencia, en las…

Ver la entrada original 1.013 palabras más

La bestia está en las calles: ‘La lucha por la vida’, de Pío Baroja

La guardia, Nikos Kavadías

Estoy pensando como reseñar La guardia, de Nikos Kavadías, y después de ver videoreseñas y leer algunas y ya llevar unos meses desde que la leí… sigo sin terminar de decidirme en cómo abarcarla…

Si es que no es una novela nada convencional. Para empezar, su autor fue poeta y ésta es la única novela que escribió. Se nota y mucho este hecho pues la fuerza de la poesía impregna cada página y no tanto la lógica narrativa, lo cual no es malo, al menos para mi, que me encanta todo lo que se salga de la norma intencionadamente. La guardia es un viaje en barco por el corazón de los marineros, uno duro, pero no tanto como parece, uno oscuro, sin redención posible pero tampoco sin castigo más allá del peso de la conciencia.

Libro La guardia de Nikos Kavadías, de color azul marino con olas y el rayo de un faro que atraviesa el azul con amarillo en forma triangular. Al fondo, un paisaje de ocaso, seco, con tierra, plantas, un almendrero sin hojas y el cielo parcialmente nublado.

Jan, el editor de trotalibros, culpable de que esta novela vuelva a estar a flote y en español, la reseñó muy bien aquí, pero yo, que siempre estoy dispuesto a aceptar el fracaso y distinguirme de los demás (para bien y para mal, claro) he escrito una reseña un tanto rara, más o menos creativa, como me gusta creer que he inventado yo… ahí esta:

Esta novela la leí casi enteramente mientras caminaba por los senderos alrededor de mi pueblo, bajo el sol y la belleza de las montañas alrededor. Y aún así, sentí el mar, y el espíritu de aventura, de la libertad y la violencia, la falta de límites, y es que ser marinero puede parecerse a ser invisible, si no te ven, no ha pasado y todo es posible y solo tu conciencia te ataca, mientras la tengas. Yo pienso que el humano no es malo por naturaleza sino curioso, víctima de sus deseos que sin sociedad no tienen clasificación moral alguna… y tan fácil puede ayudar a un pajarito mal herido a recuperarse y seguir vivo como puede matar a pedradas a otro pajarito que se le a cagado encima. Y eso pasa cuando puedes ir de puerto en puerto, con unas consecuencias casi nulas a cada acto…

A pesar de la dureza de la novela a mi me ha parecido un poema bellísimo, un canto alto a la complejidad de la vida, las elecciones que hacemos, los pros y los contras y el equilibrio natural que siempre se expresa ineludiblemente aunque nos parezca imposible. Como un navío que se tambalea de un lado y regresa al otro y repite.

La guardia hace referencia a las vigilancias nocturnas que hacen los marineros en el Piteas, que suelen aprovechar para fumar, beber y contarse anécdotas variopintas que les ayuda a sentirse arropados entre iguales, entre seres deplorables y avergonzados de sí mismos pero juntos… comprendiéndose, cada necesidad y cada estímulo.

La novela se separa en 3 partes bien diferenciadas donde la primera, la más «amable» quizá, se cuenta casi enteramente por diálogos entre los marineros de origen griego mayormente, y cada historia es un poco más violenta que la anterior, entre amoríos abandonados, cuernos, festejos, tráfico de bienes y servicios ajenos y demás crímenes impunes o casi. Cada anécdota es contada con naturalidad, con las palabras justas y ni una más y con algo parecido al arrepentimiento. Sin embargo, la libertad del mar y sus reglas llevan a los marineros que lo surcan a aceptar el sacrificio y todos los pagos y por esa misma razón aprovechan cada fruto, por ponzoñoso que éste pueda ser. Se intuye que el protagonista de la novela es el Radiotelegrafista, aunque en realidad tampoco importa, es más bien quien, por su posición, tiene mayor acceso a conocer los personajes y por eso te los muestra. El Radiotelegrafista se encarga de recibir y mandar telegramas. Ocurre a menudo que un compañero de abordo recibe la carta de su esposa donde le pede el divorcio, desde hace seis meses, y entonces redacta una respuesta con infamias y agravios contra esa mujer que no ha podido sobrellevar las largas ausencias de su marido por más tiempo. El Radiotelegrafista, y eso se entiende que no es un secreto, es Nikos, nuestro queridísimo autor poeta, el hombre con permiso para penetrar el rudo corazón de los marineros hasta enamorarles y tatuarse en su piel poemas enteros que son llaves, que son acertijos resueltos para estos hombres que hicieron un pacto de huida eterna para con la vida y la curiosidad por explorarla, un trato con la libertad y el peligro, y la muerte y la poesía.

Nikos Kavadías joven, mirando a la cámara, con una pipa de fumar en la boca, en blanco y negro, firmada y con el año escrito de su realización: 1934.


Nikos Kavadías era o fue durante parte de su vida, un alcohólico, y así es como continua la novela, abriendo una segunda parte descorchando una botella que el Radiotelegrafista no debía abrir, que su compañero de barco no debía invitarle, y regresa a la bebida, y bebe otro trago después de los dos primeros de cortesía y continua y le pide que por favor le de lo que queda de botella… La segunda parte se emborrona en una nube de etílica que va divagando entre recuerdos, presentes difusos, tristeza, auto-estima pisoteada y la sensación tan humana y tan terrible de no poder huir de las cagadas monumentales que has cometido, que cometemos, incluso las personas que vivimos en la aburrida y minoritaria tierra durante todo el año. Esa tierra yo, Omduart, que piso ahora mientras paseo y el calor de los rayos del sol me da sudores que no me llegan a mojar la camiseta por una brisa agradable que me los seca y frena por delante, porque siempre está el viento en contra, no como el mar que suele empujar el barco, aquí lo normal es que reduzca mi velocidad cortésmente. Aparto la vista unos segundos para disfrutar, con asombro a pesar de la costumbre, el cielo, con sus nubes rojizas, estiradas, y en el fondo una llama que podría ser Mordor si viviera en la tierra media pero resulta ser una petroquímica trabajando, ganando dinero, refinando petróleo.

Y regreso a la historia donde el Radiotelegrafista quiere darle sus dedos a la mujer que ama, pero no sabe como hacerlo y se disculpa, y quiere darle sus ojos, le pide que ella misma los coja pero cree que ya no los tiene, que probablemente se quedaron en el puerto de Manchuria, o quizá en un pequeño puerto catalán, quién sabe. Y así continua y sufre y llora y fuma, fuma un montón, tanto o más que Corto Maltese, el maravilloso caballero del mar creado por Hugo Pratt (que los dioses y las diosas lo bendigan). Y es que durante la lectura de La guardia no pude dejar de pensar en Corto Maltes, creo que la melancolía es algo muy inherente al viajero y más al marinero… y el romanticismo, que no necesariamente es amoroso aunque se enamore fácilmente de una playa en el ocaso o de un larguísimo reflejo de luz en el mar que atraviesa el horizonte hasta alcanzar el barco… o ese mismo reflejo que cruza una nube y baja hacia una montaña a lo lejos y se pierde en ese horizonte que no tiene agua para dejar que continúe hasta debajo de mis pies que pisan la tierra arenosa que me sujeta para poder caminarla en mi paseo; un paseo que se me antoja infinito, como si siempre hubiera estado allí, leyendo, en silencio, en apacible tranquilidad, sumergido en un libro del que salgo lo justo para cambiar de dirección o esquivar un caracol, o ver un pajarito que canta en la rama de un arbolito medio seco, un almendrero que rebrota después de ser cortado, y florece…

La tercera parte de la novela empieza accidentada. Sincermente, aquí es donde yo me perdí un poco, creo que la segunda parte me afectó mucho y esta tercera, aunque la disfruté, me pareció como la primera pero más tristona… y no acabé de entender el hilo conductor. Ocurren cosas, eventos mundiales, como es una guerra, la primera mundial… y hay soldados chinos e ingleses, pero como siempre la vida continua a pesar de las encuestas funestas y los intentos de cerrar negocios sangrientos. El Piteas sigue navegando con sus negocios de comerciantes a sueldo pero se va interrumpiendo, como ocurriría en una aventura de Corto Maltes, por todo tipo de maleantes… doctores rarísimos que apenas duermen, que cobran en joyas, que cierran su consulta cuando menos te lo esperas. Traficantes y la ya conocida proxeneta, la reina de su reino, la que se baja de un coche a mitad de la calle a saludar a su viejo amigo y a su «nueva amiga» . Madres y esposas y ropa tendida que algo significa… y barcos y el mar que reclama tu cuerpo cuando ya no puedas mantenerte…

Yo en tierra me mareo.

Nikos Kavadías, fragmento de La guardia

Quiero destacar el hecho de parecerse a una Odisea frustrada, como si queriendo regresar, las sirenas hubierna subido abordo como prostitutas menores de edad y con botellas de ron en cada mano, provocando que la realidad se distorsine hasta tal punto que no hay hogar donde volver. Es más, como si regresar implicara perderse de nuevo, ser derrotado definitivamente después de vencer en Troya, como si solo hubiera entonces un continuo navegar sin rumbo…

Finalmente, después de este bello viaje que ofrece Nikos Kavadías, está la experiencia personal del editor, Jan Arimany, que estrena su editorial, Trotalibros con esta violenta y valientísima novela. Por la cual le estoy muy agradecido, pues si una cosa necesita el mundo literario siempre es valentía…

No sé si os habré animado a leerla, espero que sí, sin duda alguna se trata de una lectura muy cómoda y agradable en cuanto lo técnico pero extremadamente exigente en cuanto lo emocional y estructural, la cual la hace una novela súper interesante y que merece cada minuto invertido y cada euro. Más aún tratándose de una novela reflotada y traducida al español gracias al enorme trabajo de Jan y su equipo, quien podéis seguirle en su canal de YT que viene a ser su cuartel general de la literatura donde hace muchas reseñas maravillosas de fantásticos libros de literatura de la buena. Inmejorable. Lo único que me duele es no poder publicar con él por mi manía de seguir vivo, sin obras ya publicadas y ya naufragadas… no perdáis la oportunidad de conocer Trotalibros.

Leed mucho (y bien).

La guardia, Nikos Kavadías

Una parábola del buscador: ‘Hambre’, de Knut Hamsun

El hambre…

Entre árboles y libros

Leo Hambre, de Knut Hamsun, y me quedo sorprendido porque, al terminarla, me he dado cuenta de que hace justo un año leía La bendición de la tierra, su conocida ‘opera magna’. Así que, bajo el cielo de agosto de 2020 y de 2021, no puedo dejar de comparar ambas novelas.

Frente a los vínculos familiares de La bendición de la tierra, en Hambre encontramos a un hombre solo, perdido en mitad de una ciudad monstruosa, laberíntica y anónima, que se despliega a los ojos del lector como una pesadilla sonriente y feroz. Hamsun construye una historia en la que la única relación humana está tamizada por lo económico. El protagonista no tiene otras preocupaciones ni otros motivos que encontrar un trabajo, ganar dinero, pagar el alquiler y, sobre todo, poder comer. La noción de communitas no existe en Hambre; todo es una societas implacable que…

Ver la entrada original 1.026 palabras más

Una parábola del buscador: ‘Hambre’, de Knut Hamsun