Los caballos me trotan

Los Caballos me trotan, un relato de Jorge Morcillo publicado en la colección de relato de Niña Loba.

He de decir, que he llegado hasta la página 9/13 sin disfrutarlo mucho aunque lo ataño una vez más a mi falta de experiencia lectora… pues desde luego esto no es un relato al uso. Como dijo el mismo señor Morcillo en su twitter:

Oír y escribir son una misma cosa. Sin música interna la prosa no me interesa. El argumento no tiene ninguna importancia. Mejor, no saber ni lo que se está escribiendo. Mirar hacia fuera y hacia adentro. Apostar fuerte. Quemarse siempre.

Jorge Morcillo

Yo, no comparto su opinión, posiblemente por lo que digo y reitero, no soy un gran lector… me quedan muchos años aún para serlo y si llego. Para mi el argumento sí importa, y la música es un arte muy distinto de la prosa. Sí estoy de acuerdo con lo de mirar hacia afuera y hacia dentro, cosa que yo relaciono con el artista, cualquier artista o cualquier obra artística.

Dicho esto, me centro en el relato en cuestión:

Lo que saqué en claro del argumento es que una mujer, posiblemente prostituta, grita al viento o quizás a la tumba de quien fue su amor, Juan. Un hombre borracho que ajusticiaron ya fuese con o sin razón. El relato es a grandes rasgos una narración en primera persona de dicha mujer añorando y repasando su relación con Juan.
Pero nada de esto tiene ni la más mínima importancia pues ni te cuenta una historia ni quiere hacerlo, no hay inicio ni final ni medio.

¡Gozad de tan hermosa portada!


Todo transcurre en una carrera a caballo que da vértigo. Me dio la sensación que el autor no quería poner ni un solo punto pero por limitaciones del lenguaje o para evitar que los lectores muriesen ahogados, puso algunos. Pero vamos, hacen un efecto indistinguible de las comas a efectos prácticos. Mientras leía iba desconectando de lo que decía la narradora y simplemente imaginaba a una mujer con el torso desnudo cabalgando mientras cantaba una canción en una lengua desconocida para mi. Lo cual me parece sublime, una sensación poderosa.
Me sacó de la lectura el hecho de que parecía una mujer poco leída en cuanto el uso de las palabras pero a la vez muy leída en la cantidad y cualidad de vocabulario. Pero como digo, esto no es un relato al uso. Más bien parece una canción que podría sonar en un prostíbulo del salvaje y viejo oeste americano y todo se torna en pro a esa musicalidad. Se deforman las palabras para lograr ese sonido salvaje, ese acento sincero de la narradora.
Algo que me llamó fuertemente la atención fue que el personaje de esta historia podría ser sin problemas uno creado por la poeta Laura Maldonado, protagonista de la novela del mismo autor, Cielos y escarabajos.

En definitiva: Con la mente abierta, este relato se disfruta y una vez más, Niña Loba editorial asume con valentía representarse con autores “locos” buscadores profundos, provocadores y desmedidamente dados a la literatura con todas sus consecuencias.

Por último quisiera interpelarte, amiga persona lectora.

¿Te gustan los textos que te exigen más que el seguir el hilo de una historia de inicio a fin? ¿Me das algún título?
Muchas gracias por leer.

Los caballos me trotan

El último cuento

Reseña del relato El ultimo cuento de Yordanka Almaguer.

Estoy muy emocionado. En pocas páginas, Yordanka consigue hacerte reír, pensar, rabiar y además logra algo muy especial y bello que es “aquello”, el afer poético, eso que solo es descriptible a través de hablar sobre otra cosa y lograr transmitir esa emoción…

El último cuento cuenta como una escritora recibe el devuelto de su relato enviado a concurso en España. Esa devolución es debida a que en las aduanas cubanas consideraron peligroso el cuento de la escritora para su país. Con esa premisa, el relato transcurre entre los pensamientos y descripciones que vive la escritora, el cuento prohibido y la carta redactada de los agentes decomisadores.

Framboyán, uno de los árboles más coloridos del mundo.

Yordanka tiene una capacidad muy hermosa de mantener el flujo entre las diferentes capas del relato que te invita a la reflexión durante la misma lectura. Algo que me ocurre poco a menudo y que adoro que me provoquen.
Me a fascinado la sutileza de Almaguer para hablar del amor, del poder, de la censura y del ser humano en definitiva, tal y como lo haría una poeta… con flores rojas cayendo a mitad de una pelea.

¿qué es lo que piensan los que fabrican las llamadas Resoluciones? Redactar una Resolución necesita de cierta destreza en el lenguaje. Pero, además, debe tener muy claro cuáles son las palabras que pueden dañar a una Nación.

Hay que leer a Yordanka Almaguer. Hay que leer a las autoras y a los autores de Niña Loba, la verdad es que por ahora no hay decepción posible. Hay poesía y corazón y alma y hasta técnica que suele decaer cuando los otros elementos están muy presentes… la verdad es que hay Equilibrio! en la literatura de Niña Loba. Hermosísimo relato recomendadísimo.

El último cuento

Un día cualquiera — Sobre Monstruos Reales y Humanos Invisibles

Relatazo del compañero Fernando. Probablemente me equivoque, pero me parece una reinterpretación de la cenicienta. O mejor dicho, una deconstrucción de la misma. O mejor aún, la bella y la bestia reinterpretada! Una maravilla de relato. Realismo mágico de gran calidad. No os lo perdáis.

Introducción: Soy de los que piensa que no hay momento malo para cambiar tu vida. Los días se componen de muchas oportunidades que, si sabes aprovecharlas, transforman el costumbrismo más aburrido en la más increíble de las aventuras. Tal vez ese sea uno de los secretos de estar a gusto con uno mismo: el saber […]

Un día cualquiera — Sobre Monstruos Reales y Humanos Invisibles
Un día cualquiera — Sobre Monstruos Reales y Humanos Invisibles

La mierda postmoderna

La vida moderna, aquel programa de radio que me me daba curiosidad y una cierta gracia en sus primeros programas. Luego, me gustaba y me sacaba carcajadas. Un poco más adelante me fanatizó más allá de lo que quisiera admitir… y ya casi la mitad de sus programas después de su auge es basura que se corrompe hasta casi inventar nuevas pestes…. tanto es así que me desubscribí y lo grabé metiéndolo en un cortometraje que hice para participar en el segundo festival de cortos de la filmoteca maldita.

Pero esto es la mierda postmoderna. Un programa inventado por el escritor Daniel Turambar, con la colaboración de la escritora/poeta Andrea Dones, Raúl Raw y la mía, Omduart, además vienen invitados maravillosos de vez en cuando.

El programa se realiza todos los viernes de 8 a 9 de la tarde horario de España en el canal de Youtube y su Twitch de Daniel Turambar. Que por otro lado, Daniel sube video-relatos muy emotivos, reseñas de libros muy divertidas cuando le acompaña su compañero el tiburón. También tiene una serie de éxito para escritores novatos! buenísima y muy recomendable.

La mierda postmoderna es un experimento social, un plagio bienintencionado, un ejercicio de libre expresión y una manera agradable de esperar el apocalipsis desde la tranquilidad de tu casa.

Todo empezó con el reto del agowrimo, creo que se podría llamar, no estoy seguro. El caso es que consistía en quedar cada día un ratito para picarse unos a otros a escribir más durante todo el agosto de 2020. Creo que ya estábamos confinados y esa una forma de supervivencia y positivismo. Sacarle partido a los problemas. Incluso había un ranking, cuyo podio fue de la gran Lehna perseguida por Andrea y Daniel. Todos unos escritores geniales. El caso es que después de cada sesión escritoril, había una charleta desenfadada, a menudo out of context en el que también nos lo pasábamos muy bien y salían temas muy interesantes relacionados con la literatura aunque no fuera directamente. Y eso derivó en lo que es ahora la Vida postmoderna. Una copia sin apenas recursos pero con ilusión, conocimientos y mucho humor.
En cada programa hablamos de un tema concreto que intentamos perder de vista lo antes posible, y aun así volvemos a él misteriosamente. Daniel al mando introduce y y capitanea currándose un montón unos buenos audiovisuales iniciales y seguimos abriendo tema.

Hablamos de cosas tan interesantes como los bots que escriben poesía. Como por ejemplo éste micro-poema tan genial y perturbador:

En el mundo hay tres tipos de personas:
Los que quieren mantenerlo como es, los que quieren cambiarlo y los que quieren desayunar.
BotPoet

Hablamos de la auto-exigencia y la auto-explotación: un mismo concepto, pero uno es usado por el mercaderío y el otro por el placer de crear de un artista. Hablamos de la censura, en todas sus vertientes de la vida postmoderna. Del proceso creativo. Del dinero y la muerte del artista. El clickbait, las redes de los escritores. Desvaríamos acerca de los derechos de autor, cancelaciones, corrección política. Entre carcajadas, soltamos ideas de cómo mejorar nuestra sociedad y sobre todo nuestro modo de preparar cócteles con alcohol. Hablamos de psicología y de responsabilidad social. Hablamos de lectura y de editoriales, de premios literarios y otros temas de igual o más o menos importancia.
Lo más destacable, diría yo, es la sorprendente capacidad de soltar grandes reflexiones mezcladas con risas y absurdismo extremo. Nos han descrito como el mejor podcast para cocinar y procrastrinar de la tarde. Y eso es una medalla que llevamos con orgullo.

Aquí la lista de reproducción con todos los programas hechos hasta ahora:

Espero que algún simpático lector de este blog le dé por curiosear un viernes de esos tontos que cualquiera puede vivir y más ahora, y se pase a saludar en directo… a mi me haríais muy feliz, peña.

Un fuerte abrazo y a cuidarse mucho.

La mierda postmoderna

De cielos y escarabajos

Hola queridas lectoras ¿qué tal se encuentran hoy?

Hoy traigo una reseña de la última novela que me ha conseguido herir gravemente y hasta podría resultar mortal si hubiera muerto mil veces ya (exagero y me luzco en mi “exclusivo” dolor personal). Se trata de, como dice el título: De cielos y escarabajos.

La novelita fue escrita por Jorge Morcillo y publicada por Niña loba. Lo primero que quisiera comentar es que mantiene un ritmo frenético y agobiante con muy pocos recursos. Pues es “simplemente” una carta donde escupir todos los recuerdos imbuidos en una rabia insoportable que siente la poeta y narradora Laura Maldonado, sobre EGI, Eusebio Gutiérrez Incordio y su suicidio. Aprovechando la ocasión para cagarse en todo lo justamente cagable de nuestro mundo. Empezando necesariamente por el mercado editorial y continuando por el psiquiátrico (muy relacionado) y el político (muuuuy relacionado).
Y con eso ya está todo dicho porque lo demás es la vida entera y nada menos…
Pero por inquietud y ánimo de traer lectores a esta interesantísima obra, continuaré diciendo que el juego de escribir realismo y usar personajes para despotricar sin parar es un juego perverso… al menos para una mente como la mía que se rompió en desconfianza por las realidades impuestas en base a la política y el mercadeo… me hace sufrir mucho pensar que el autor pueda haber construido los pensamiento de su criatura tan destrozada y bella y poderosa poeta que es Laura Maldonado… un personaje super hermoso y creado tan bien que soy casi incapaz de creérmelo ficticio… parece que tenga que ser el propio autor vestido de mujer… vestido de sensibilidad poética y enfermiza… parece una de esas musas que te guían y luego dices que solo fuiste un “canal”. Pero claro… puede ser un muñeco, puede ser construido con asombrosa habilidad y todo el desapego que un autor puede permitirse tener con uno de sus personajes. Pero por otro lado, podría ser también que se tratase de un juego distinto… y quiera hacer algo que me maravilla y es que en una realidad plurirealista… la ficción y la realidad se entremezclan y follan y tienen hijos bonitos como podría ser ésta novela que nos ocupa… quisiera quedarme con esta última posibilidad.
Otro detalle que me gustó es que al principio me dio la sensación que todos los personajes eran ficticios o quizás ficcionados. Cosas que me pasan por ser tan ignorante y mal lector y no conocer a escritores como Wolfgang Borchert o Thomas Bernhard. También decir que es porque desde el primer momento me invadió la sensación de estar leyendo una obra de Roberto Bolaño. Probablemente tenga una pequeñísima obsesión con él… y era típico en sus obras inventarse a escritores y críticos y hasta lectores y poetas. Probablemente a Bolaño le gustase las obras de Borchert y Bernhard y probablemente si los llego a leer (ojalá sí) a mi también me gustarán.
De Cielos y escarabajos es una obra que te hace sufrir…
Llena de referencias a grandes sufridores de la literatura y que usa el tedioso juego de la reiteración una y otra vez como herramienta para remarcar la rabia y la visceralidad de una poeta… que está bien… pero a mi me da dolor de cabeza y me quita la concentración.

De cielos y escarabajos es como un taladro apoyado en la sién. Mantiene la amenaza de agujerearte el cráneo y de vez en cuando lo penetra un poco, lo justo para bajar la presión cerebral.

Leí la novela (son solo ciento veinticuatro páginas en total) a pesar de todo en tres días, en quizás ocho sesiones de lectura, y mira que te encarrila y te anima a hacerlo de una sola sesión como si fuera un buen y extenso relato más que una novela… pero sin embargo me detuve en la lectura como unas veinte veces para despotricar en voz alta los pensamientos que me provocaba. Es dura, es agotadoramente dura. También tengo que admitir que soy muy mariquita por lo que respecta las emociones… en mis días buenos me llamo hipersensible, en los técnicos persona PAS y en los menos buenos “muy mariquita”. Además de ser un lector lento… quizá aprenda a mejorar el ritmo ¿Algún lector por aquí que dé clases? ¿Consejos, quizá?
Yo creo que quien ya a sufrido bastante en la vida ya no puede sentir miedo a nada que pretenda asustarle activamente y por lo contrario solo siente miedo a ese estado de ansiedad que genera el caer y revolcarse en el sufrimiento… ese estado mental que se asemeja a un puto y maldito pozo negro que pretende extenderse hacia el abismo infernal y acrecentarlo por si acaso te atrevieras a salir. Y sin embargo, se sale, eh, siempre que quieras. A mi me basta con recordar lo hermoso que es tomar aire y reírme como un imbécil por estar disfrutando de tomar aire y nada más… y por éste motivo esta novela me dio miedo… pero respiré y me reí y seguí.
Por todo eso, me siento en el deber de recomendar activamente esta novelaza a cualquier chalado que quiera o ya se haya embarcado en la aventura sin fin que es escribir. Sobre todo si siente la fiebre rara que te da y te pones a escribir o te coge un ataque al corazón o al menos esa es la sensación… Sé que hay autores que escriben por hobby puro y también está bien y es comprensible, y a veces envidio poder ver esto como un juego…( o un trabajo, lo cual aún me sorprende más) a mi me pica mucho como para tomarlo como un juego… por otro lado, normalmente recomiendo todo lo que me gusta a cualquier lector pero esta vez hago excepción. Pues esto no podría sacarle el gustillo ni las leccioncillas que se pueden ver. Y no porque haya que ser muy… listillo… (aquí es cuando flanders me posee, por algún motivo) pues está bien escrito y con respeto y todo y es fácilmente leíble a no ser que te pase como a mi y tengas que tomar pausas para cagarte en la madre de uno y dos y tres para acompañar a Laura en este viaje…

Leed De Cielos y Escarabajos… y luego podéis seguir con lo que publica Niña Loba, pues por algún motivo, esa gente en otros tiempos habrían fundado ciudades y engendrado hijos divinos, en esta dan luz a libros desheredados.

De cielos y escarabajos

La conjura de los necios

Hay mucho tema del que se puede hablar partiendo de esta novela, yo mencionaré un poco lo que me pasó por la cabeza durante su lectura. Bienvenidos a mi reseña de La conjura de los necios de John Kennedy Toole y publicada en español por mi ahora segunda editorial favorita, Anagrama. La primera es la nueva editorial andorrana Trotalibros de la que os recomiendo encarecidamente os informéis, dará (y ya da) mucho que hablar.

Ignatius Reilly es nuestro protagonista. Un personaje que en la mente de un novelista “normal” sería ese secundario divertidamente odioso que sale a dar su momento de humor para soportar lo que es una novela demasiado trágica para el lector medio. Y claro, lo importante es comprar la novela y quedar con ganas de más… si duele demasiado quizá se quitan las ganas de leer y todo. Más aún en los tiempos que se publica, los años ochenta en un Estados unidos bastante puritano y horrorizable con facilidad. Pues en este caso, el señor Toole lo convierte en el centro de todo, cosa difícil porque Ignatius es vago, pero vago convencido filosóficamente. Él no quiere trabajar, sabe que no debe hacerlo, que será contraproducente para él y para la sociedad misma. Y tiene razón, como va demostrando en cada empleo que consigue milagrosamente y es despedido inevitablemente.

¿Cómo escribir una novela con un protagonista que tiende a no querer empujar la narración?

Bien ¿y de qué va? pues, sinceramente, en mi opinión esto ni siquiera es una comedia como se afirma a pesar de los varios momentos de humor hilarante que ocurren. Aunque disfruté bastante de esas escenas donde en poco tiempo se monta una buena y desternillante situación cómica, la verdad es que la narración tiene más intención de provocar un cierto odio, rabia, mal estar, repulsión y sobre todo crítica (¿Es proto-posthumor?). Mucha crítica de la bella Nueva Orleans setentera y algunas de sus figuras sociales más reseñables: empresarios, comunidad gay, comunidad afroamericana, estudiantes “revolucionarios” y filosofía estadounidense, muy reforzada por el anticomunismo. Todo ello se habla con mucha elegancia a través de unos buenos y bien definidos personajes sin olvidar en ningún momento las risas. Que como digo, no son lo primordial sino más bien el lubricante para colar y digerir la crítica.

Imagino que eso no es contar la historia… pero ya lo han hecho en mil y un blogs, booktubers y más y mejores críticos literarios que yo (¿podría ser yo un crítico literario? ¿necesito alguna acreditación para ello?).
Así sin complicarme mucho, Ignatius es un hombre gordo, idealista, puritano y con múltiples traumas que lo llevan a dedicarse a escribir en sus cuadernos gran jefe, a comer y masturbarse compulsivamente e ir al cine a ver películas que de entrada sabe que va a odiar (¿proto-hater?). Ignatius Reilly vive con su madre, Irene Reilly y ahora que lo pienso creo que no se menciona a su padre en ningún momento más allá de la viudedad de Irene… Si me equivoco me lo ponéis en comentarios, gracias. Debido a un accidente desafortunado, la familia Reilly acumula una gran deuda inabarcable con el poco dinero que recibe la señora Reilly. Por ello, Irene presiona sin descanso a su hijo para que encuentre un empleo con el que colaborar en la economía familiar. Esto es el desencadenante y excusa para una larga travesía por el estilo de vida de Nueva Orleans, sus paisajes y gentes, conflictos y avances, tugurios y comunidades.

Para hacer esta reseña, por algún motivo extraño, me he documentado mucho más de lo normal. Teniendo ahora problemas para que este texto no sea kilométrico con la de cosas interesantes de las que hablar… así que usaré el bello truco de un escritor brújula, dejarse llevar hasta encontrar el final intuitivamente descartando lo que sea y anteponiendo lo que sea.

Especulaciones entre Ignatius y John

Se ha especulado mucho y con razón sobre las similitudes de Ignatius y su creador. Pero como siempre, y eso lo afirmo con seguridad como escritor que soy, todo es ficción aunque se diga lo contrario. Pues Ignatius es necesariamente un personaje construido imprescindiblemente como el monstruo de Franquenstein. Un poco de pensamiento del autor, un aspecto físico mitad de mi me amigo del club de ajedrez, otra parte de el borracho amigo de mi abuelo, otro de un desconocido que me llamó la atención su gorro de caza en la calle un día de invierno… y la personalidad, veamos… el buen corazón que quisiera que tuviera cualquier persona, la locura que veo reflejada en los editores que no quieren publicarme, la furia de cualquier vengador social y el buen humor de un negro que ha logrado posicionarse bien en una sociedad que lo desprecia de serie menos cuando deja buena propina… ¡listo!
Las especulaciones por cosas así son puro chafarderío (del que yo también disfruto) y no debe servir para juzgar ni la obra ni su creadora, solo para divertirse como se hace hablando de fútbol, por ejemplo.

Adaptaciones

Este tema me flipa especialmente. ¡No hay adaptaciones al cine (demuéstrame que me equivoco, quiero ver eso)! Y solo he encontrado una adaptación al teatro del año 2002 dirigida por Ánxeles Cuña Sarabela.

Me parece curioso que durante toda la lectura me imaginaba muy claramente esas escenas. Quiero decir que es una novela muy visual y en el cine se podría hacer un gran trabajo. Pues mira, aquí leí que no es nada fácil: Adaptaciones al cine de La conjura. En resumidas cuentas, el artículo explica como aparece una maldición sobre aquellos que intentan adaptarla… muriendo los actores elegidos antes de empezar a trabajar. Además, los guionistas se asustan con los múltiples soliloquios de Ignatius y sus cartas.
Yo, personalmente y sin haber escrito (aún) un guion jamás, creo que no debería ser tan complicado… pero la verdad es que no se ha hecho todavía y ya tiene 40 años la novela… me flipa eso. Si algún director quiere asumir el reto, yo le ayudo con el guion (Qué bien me vendo, oiga).

Autores muertos y suicidas

Esto es lo más delicado y que más me apetecía aprovechar en la reseña para contar mi opinión…
John Toole se suicidó sin ver su novela publicada (después de muchos rechazos). Con una biografía bastante deprimente, se podría deducir que tenía lo que le quedaba de fe y esperanza en su propia existencia en el hecho de publicar la conjura de los necios… y rechazo tras rechazo lo dejó devastado hasta tomar su decisión…
Tengo la teoría (por llamarlo de algún modo) que las personas (en especial los creadores culturales) valemos más muertas que vivas… entre otros motivos porque no pueden reclamar dinero, ni defender sus ideas políticas ni religiosas, también se pueden usar para hablar en su nombre sin que ese cadáver pueda defenderse y no sé, fijo que hay más motivos… el caso es que son prácticas, los muertos son mucho más cómodos que los vivos. Ya no molestan (normalmente). Pues me jode mucho que John no tuviera más suerte y/o determinación y/o paciencia y/o medios… me jode que le dieran premios que no pudiera disfrutar, aunque ellos lo pudieran convertir en una persona menos agradable…
El caso que… ¿Qué pasa con eso? somos muchas plumas y hay que morirse para destacar un poco… Somos mucha peña… ¿se aplica la ley de económica de cuanto más hay de un producto menos vale? ains…

Leed la conjura de los necios. Es posible que esté sobrevalorada pero tiene mucho encanto, muchos motivos por los cuales ser leída. Es divertida, te hace pensar pero desde la amabilidad de una trama y unos buenísimos personajes y te obliga a odiar y amar a Ignatius, lo cual me parece difícil y maravilloso…

Un saludo y a pasarlo bien en esta entrada de año, a ver qué espectáculo estamos preparando para darle personalidad.

La conjura de los necios

Una pandemia automática

Hoy me dio como un pequeño ictus “poético” con mis disculpas a los y las poetas. Y he improvisado esto, como hace años hacía muy gustoso, poesía automática lo llamo, no sé si habrá algún consenso humano para titular eso, pero me gusta el mío, poesía automática. Al fin y al cabo el surrealismo no murió, solo volvió en su lugar favorito.

Disfruten de su día, amigas y amigos. Lean e inspiren y expiren más.

Han sido movimientos laaargos verbos. Flores rojas que crecieron torcidas a veces por el viento y otras por seguir y perseguir el eje de rotación.

verbas y barbas largas. Masculinidades en proceso de cambio por cojones, por necesidades y por aburrimiento. Y miedo, claro y siempre miedo negro. Flores verdes, azules sobre todo y debajo de la nada. Asomando por una ventana que no deja fluir el aire, que aprieta como un vientre restreñido. Y que dolor, ay dios mío, que dolor de parto infinito y el sol que no termina de amanecer…

Ovejas eléctricas que sueñan con el último ocaso, el que extinguirá las pilas alcalinas y los anuncios televisivos. Frutas dulces con cada día menos vitamina y mejores falsas ofertas. ¿Que si quieres bolsa?

Que tetas tan hermosas… que yogures tan baratos, dame dos. Que cielo tan rallaaaaado.

Booom. Setas.

Caramelos para niños. Caramelos cableados. Y poemas desangrándose encima de la mesa, debajo de tus pies apestosos. Qué cansancio y que montón de trabajo por hacer. ya no quedan horas. ni puntos ni comas ni puntos y comas. Arroz y pasteles. Todo en blanco fluorescente. Yo también merezco mi parte, mi espacio, mi individualidad colectiva. Quieres más ropita? Me he tragado un silbato y estoy que no puedo dejar de quejarme. Un porra se estrella y ni siquiera llegó la noche. Huele a plástico quemado. Basura, basura, basura, basura, basura… Ay de aquel que ose ser trapecista….

No hay cuerda.

No hay centro.

No hay ceguera.

Porque todo está por ver, por lo visto.

Somos osos hormigueros y nos obscesionan las colas preguntonas… Ya hacía que no hablaba de historia. ni de rosas… añoro los tiempos de la métrica segura y trabajada. añoro nacer en creyendo que sí se puede ser perfecto. No. No. No. Que vuelva la risa tonta y los pedos después de comer. Que se rindan los pacifistas antes de la siguiente tempestad de metal. Que rían los payasos y pinten el suelo de su maquillaje revoltoso resvaladizo.

Creo que todo se contagia porque somos gotas en un océano de circunstancias. Y el hijo puta de Lee tenía razón. Baja la cicuta, una milimetrada hora más de acción.

Acción.

Una pandemia automática

Philip K. Dick, el maestro de los mundos alternativos — Noticias La Insuperable

La obra de Philip K. Dick resulta hoy tan poderosa y sugestiva como en el momento de su publicación. El autor de la novela que inspiró la película “Blade Runner” plantea en sus novelas mucho más que saber como será el futuro; se pregunta, sobre todo, qué es lo que nos hace humanos. Por Josep […]

Philip K. Dick, el maestro de los mundos alternativos — Noticias La Insuperable
Philip K. Dick, el maestro de los mundos alternativos — Noticias La Insuperable

12+1 Una comedia metafísica

Hola, querido lector. ¿Qué tal el milagro?

Andaba nostálgico para variar y un amigo me preguntó por una recomendación fílmica para ver esta noche (ya hace unos días largos de esto) y apareció en mi cabeza ésta espectacular e infravalorada película. Por supuesto, española, pues si fuera de “Yankeelandia” sería más conocida y valorada. Aquí su ficha técnica.

Aquí su atractivo cabrón de director y guionista: El más que interesante Chiqui Carabante. https://twitter.com/ChiquiCarabante


Durante un tiempo, la consideré la película de la Vida de Brian española, y sigo pensando que esa era un poco la idea, pero el equipo cinematográfico salió bueno y no imitó, logrando una obra con personalidad propia y bien enfocada. En parte, también sospecho que el plan era hacerlo a la española, o mejor dicho con la visión que se tiene del cine español, siempre más precario, menos serio, con más tetas y menos simbólico. PERO, dándole la vuelta. Por ejemplo hay una escena donde una actriz guapísima sale desnuda interpretando la tentación del diablo. Nadie comenta lo que acabo de afirmar, simplemente, Jesús español le pide que se vaya mientras los apóstoles les cae la baba observándola. ¡PERO! que yo recuerde no se le ven los pechos. Quizá le busco demasiados gatos al pie, pero me pareció un guiño al cine español. Como diciendo, sí se puede (nada que ver con podemos). Esa es la línea de toda la película. Jesús y sus apóstoles buscando algo en el desierto, entre risas y lecciones humildes y bien intencionadas. Un film muy original en su forma.
Una comedia crítica que en una horita y cuarto tiene suficiente para hablar (y bien) de la fe, de la confianza, de la avaricia y la plusvalía, del amor, del sexo y el género, la superstición, del orgullo, de la religión, del bien, del mal y de su conjunción que es la vida. Yo, sinceramente, no sé que más se le podía pedir a una película.

12+1 Una comedia Metafísica

Se podría comparar con el cine de Jodorowski por lo simbólico y el bajo presupuesto y gran maestría del mismo para lograr un buen efecto. Además, hay mucha intencionalidad en hacer pensar, en reflexionar… lo cual siempre es maravilloso de ver en una película para mis gustos y mucho más y mejor siendo española tanto por lo poco que se hace esto y lo menos que se subvenciona.
Sin duda alguna, muy recomendable y disfrutable para aquellos espectadores que les guste buscarle los tres pies al gato o los cuatro gatos al pie…

¡El que vuelva a decir que no tengo fe, le hundo ésto en el cuerpo!

A mi amigo le gustó, pero la última recomendación que le hice antes de ésta le gustó más: era Zardoz. Quizá algún día me dé para reseñarla.
Sigo escribiendo mi novelita río… algún día la presentaré por aquí. Gracias por leer y mucho y bien cine para todas.

Ah y como regalito os dejo el link de la película subida (no sé si con permiso o sin él) en youtube:

No está doblada en latino, obviamente, probablemente no salió ni en cines españoles.

pd: No soy tan patriótico como puede parecer, pero sí me gusta apoyar la cultura, sobretodo cuando no tiene una infraestructura fuerte que la mueva y la cuide.

12+1 Una comedia metafísica

Mi amigo Artur

RESEÑA DEL RELATO: MI AMIGO ARTUR

Hacía ya un tiempo dilatado que no leía un relato… y, ¡qué bien remediarlo!

La verdad es que la historia no me llamaba mucho así de entrada. Más segunda guerra mundial… más dolor e injusticia intragable y más y más e infinitísimo odio humano… ¡PERO! Ésta estuvo bien.

Sospecho que está feo quejarse todo el día del sufrimiento propio… y peor aún cuando se predica todos los días que hay un terror nuevo invadiendo el mundo entero y dejando en segundo y tercer plano los efectos adversos que siguen ahí a pesar del ruidoso “nuevo terror”. Por eso me sienta bien un relato así, contando la historia de la vida de siempre. La narrativa del miedo a las inevitables pesadillas y las migajas de valor que podemos usar para defendernos. A veces estamos armadas con baguettes enteras y aún así tendremos que aceptar tarde o temprano que se acabó el pan, pero que bueno estaba, cuando aún olía a recién cocinado.

Después de esta extraña introducción os hablaré de Mi amigo Artur.
Un joven rubio, hermoso, alto, músico, rebelde orgulloso y judío, demasiado judío por los tiempos que le tocó vivir, en una Krakóv invadida por nuestros queridos y preferidos villanos, los Nazis. A partir de aquí, la historia se intuye conocida y sin embargo con Lubomir de narrador melancólico, un cuenta-cuentos con una memoria viva a pesar del cuasi ineludible(o sin el cuasi) cocheo, el relato fluye y te deja apreciar la dureza de unos tiempos durísimos, la vitalidad y valentía de la juventud polonesa que partiendo de una derrota, siguen decididos a intentar disfrutar el tiempo que tienen y mantenerse fuertes ante la violencia sistemática de sus enemigos.
Todo una oda a la amistad que no pide más que un corazón sincero, un deseo del bien común (que no comunista), un agradable compartir de ese tiempo que se deforma con el dolor y el placer y el aburrimiento y sobretodo la buena lectura como la que ofrece este relato tan ameno.

Artur no pasaba por ser judío si lo mirabas a los ojos. Más bien parecía ser un distinguido oficial del Tercer Reich.

El autor, Jorge Morcillo, me intriga, pues no es o no aparenta ser un autor/empresario de los que se habla ahora y tanto me disgusta, al menos cuando eso se traduce en convertir el trabajo de escritor en una máquina de producción más en la industria que parece querer convertirse la raza humana a tiempo completo. Más allá de mis suposiciones sin fundamento, en el relato de Artur denota tener más sensibilidad que afán de realismo y documentación. Lo cual tampoco prueba mucho… así que dejaré que cada cual descubra a Jorge a su modo, como debe ser.

Por último, comentar el bonito proyecto anti-crisis, pro-cultura y adaptación a las nuevas lectoras y las de toda la vida que llegaron a estas fechas, que lleva a cabo la editorial Niña Loba.
Como cuentan ellas mismas, ahora muchas artes venden sus obras cambiando el orden de la compra. Primero obtienes, luego pagas. Algo bastante lógico para estos tiempos, donde el consumo está tan alto y está tan al centro de nuestras vidas que necesitamos saber exactamente qué compramos y porqué, desapareciendo el placer de acertar intuitivamente la obra que queríamos o basándonos en recomendaciones, reseñas y demás herramientas para simplificar o acondicionar la compra. Pero vamos, no es lo mismo comprar papel higiénico que un libro, el primero ya sabemos que haremos con él, el segundo deseamos no hacer lo mismo.
Pues con esa premisa, Niña Loba ofrece una serie de relatos al precio primero de cero euros y al precio segundo de lo que tu creas conveniente. Una buena solución para quienes tengan ingresos periódicos y los que no, también, aunque podrían vivir un sentimiento de culpabilidad. Por ahora yo sigo en la categoría de: ¡Gracias por dejarme este libro, amigo! ¡Ésta es justo la novela que quería para mi cumpleaños! o como molan los relatos a precio social de Lektu!

Por cierto ¿Alguien tiene trabajo (pagado) para un: cocinero, reseñista, profesor de yoga, tarotista (aficionado), obrero, transportista (coche o bici) y cualquier cosa(suena atractivo ¿no?) que me propongas hacer? Podéis contactar conmigo por redes o por mi correo electrónico. edu.artbalcellsARROBAgmail.com

¡Muchas gracias y por encima de todo, lean mucho y bien y diviértanse!

Mi amigo Artur