Un universo compartiéndose

Estoy muy feliz de estar consiguiendo mantener el blog actualizado cada jueves como hasta hace ya un tiempo. Puede que consiga ofrecer algo interesante además de un golpe setmanal.

Hoy os traigo un micro relato locutado que forma parte de mi tercer golpe. Quisiera animaros a pensar en él, pues es pura metáfora.
Para poneros en situación, imaginad (o recordad) ese momento o momentos de vuestra vida donde se cayó una pared que parecía firme y que obligaba a dar la vuelta. ¿Qué pasa cuando se abre un nuevo camino? Uno sin señal alguna, mal alumbrado pero, sin embargo, huele a fresco.
Disfrutad de la locución.

 

Aquí el relato completo:

Y cuando el libro consigue abrirse, tercer golpe

Un universo compartiéndose

La literatura me ha servido para leer (Roberto Bolaño)

Universo Abierto

bolano

“¿Para qué le ha servido a usted la literatura?”

“Podría dar una respuesta aparentemente poética: ‘para no morirme’, pero es falso, yo seguiría vivo y probablemente con mejor salud si no hubiera optado por la literatura. A mí la literatura me ha servido básicamente para leer. En el momento en que decido que voy a ser escritor, me pongo a leer. Y gracias a la literatura he podido leer libros maravillosos, increíbles, como encontrar tesoros. Y en mi vida, que ha sido más bien nómade y de una pobreza extrema en ocasiones, el leer ha contrapesado esa pobreza y ha sido mi soberanía y ha sido mi elegancia. Podía estar en cualquier situación y si leía a Horacio, por ejemplo, el dandy, el que estaba viviendo por encima de sus posibilidades era yo, siempre. La literatura a mí me ha producido riqueza, es riqueza”

Roberto Bolaño “¿Para qué le ha…

Ver la entrada original 5 palabras más

La literatura me ha servido para leer (Roberto Bolaño)

Los 52 golpes de Ray Bradbury

Queridas lectoras (todas y cada una de esas maravillosas personas), es un placer anunciar mi ingreso en un selecto reto llamado los 52 golpes, en el que he sido cordialmente aceptado. Dicha prueba de habilidad escritora consiste en escribir un relato/poema setmanal, para ello cada semana tienes la opción de escribir uno (y solo uno) en esa semana, obligando a que cumplas o fracases dejando esa semana en blanco.
¡Me encanta! Que mejor forma de mejorar que aumentando un poco la presión ¿no?

Ray bradbury afirmó que si escribías un relato a la semana era imposible que no lograras unos cuantos relatos buenos al terminar el año. Espero que tenga razón y me salgan algunos relatos bien emocionantes.

Aquí os dejo el enlace a mi perfil:

https://los52golpes.com/2019/autor/omduart

Espero salir de esta con vida y 52 relatos más experimentado. También sería maravilloso alegrar, entristecer, hacer pensar, recordar o olvidar penas a más de un lector con cada relato… Arrancar sentimientos. Quiero dedicar este reto a mi mentor Ricard de la Casa, quien me dio las primeras clases de escritura creativa y me animó a hacerme escritor. Él fue el primero en hablarme de Ray Bradbury y de me puso a mis novatas manos el libro: El zen en la escritura del bueno de Ray, donde daba consejos de como escribir y sobrevivir a ello. Maravilloso verme ahora, después de unos cuantos años, animado y persiguiendo la meta infinita… Gràcies, Ricard. Y no quiero olvidar a mis compañeros y amigos escritores que me hablaron del reto. Román Sanz, Cecilio Gamaza, Artguim y Daniel Turambar, todos dignos vencedores del reto 52 golpes 2018 quienes podéis leer dando click en sus nombres.

No sé hasta que punto puedo estar demasiado ocupado como para mantener mi rigurosa puntualidad de una entrada setmanal (todos los jueves a las 16.00 horas) como llevo haciendo (creédme que con gran orgullo, pues me cuesta esfuerzos ser constante y puntual a la misma vez) hasta ahora.  Puede que posteé poemas cortos, fotografías o pequeñas reflexiones. Puede que dedique todos mis esfuerzos al reto Bradbury.

Quiero terminar hablando de una experiencia personal que viví hace poco.
Alquilé una habitación donde vivir en Copenhaguen, y estuve hablando con la arrendataria de la misma pocos días antes de que se fuera de vacaciones. Después de relatarnos mutuamente nuestras aventuras por el mundo, ella concluyó con la siguiente frase: Is not easy be a human.

Tiene razón… Por eso cometemos tantas atrocidades y nos hacemos tanto daño… No es nada fácil, pero seguiremos insistiendo.

Los 52 golpes de Ray Bradbury

Violines horripilantes

Texto automático 22

Calentando dedos y leyendo mucho. No sé, porqué. No hay más días. Sueños, pulmones limpios. El profesor terminó la lección y su estudiante, dientes perdidos, pintando el suelo de rojo oscuro, sucio. No aprendió nada. La violencia le gusta, es su herramienta, su amiga, incluso cuando le rompe la cara.

Cara-ratón. Números tatuados y mucho hip-hop. Bebidos a todas horas, luz baja y nada de drogas sólidas. Está bien, el pegamento; es lo que nos mantiene unidos, ni el amor ni el dinero ni el camello.

Perdidos, perdidos, perdidos, perdidos, perdidos… Escritos sin trucos. Ella, ese rayo de luz que no raya en la mesa. Nos es blanca, ni cortada, es pura y extraña.

Me excita, y parece que no mienta… Parece la primera vez; puede que lo sea. Y estoy triste.

Una pantalla tapada en un trapo de limpiar ventanas no muestra el tele-noticias. Gracias, gracias ¡Joder!

Estaba loco, entraron en la consulta, y aquel psicólogo era el sabio joven negro estudiante que habían despedido, quien destrozó la vida del racista, del supremacista y todas las reglas sagradas de su vida y también quién se folló a su hija y provocó que pegara a su mujer.

Vida, cotidiana. Esto no es pop. El automatismo volvió, pero sigue sin ser tan bonito como cuando Dalí pintaba con su pipí.

Quiero ser yo mismo aunque sea cinco mismos, si no soy violento ¿no es suficiente? ¡Déjame! Dame tu dinero. Soy casi libre, casi hombre, casi budista y casi, pero casi casi, por muy poco, una persona completamente sana…

Suenan unos violines tan horripilantes. Muy violento… Pero sabe y promete ser pacífico, no pacifista.

Yo soy otra cosa… Esto es demasiado. Y no hay árboles. Esto está muy oscuro y me cuesta dar las gracias… Soy un tipo alegre e inteligente. Quiero ir al norte opulento, donde engañarse es deporte, ser rico normal y tener el corazón de hielo lo más común… Piensa lo que quieras. Yo no puedo mirar a otro lado pues el dolor lo llevo dentro, aunque no sea “mi” dolor.

¡Sí! Lo siento todo, vete a la mierda. No puedes comprender que és ese fuego innato.

Luego sigue en tus cigarros. Tus venenos ocasionales y buenas acciones. Tus discursos de mierda y tu cara de buena persona.

Todo sigue igual que siempre. Bien, cuerdas en todas direcciones y personas en ca extremo, tirando. Algunos obedecen, otros deciden y otros duermen. Algunos están muertos con las manos cosidas en la cuerda. Mientras las cuerdas vayan por todos lados todo seguirá en movimiento y cambio. Hacia ningún lado… Evolucionando. Buscando la paz y el entendimiento en el dolor; como siempre.

Violines horripilantes

Un mapa desmesurable a cuestas

SnailsAndRaining
Un mapa detallado de la vida.

Interpretación narrativa de una imagen viva. Fotografía que yo mismo hice y edité. Sigo con tiempo relativo pero quiero aprender a trabajar más rápido y manteniendo la calidad… Quiero y debo ser un escritor incluso cuando la letra no sustenta mi cuerpo. Los planes serán desarrollados y las conquistas se harán… Ulises llegará a Ítaca. Y yo seguiré remando y disfrutando del viaje, como debo…Escribiendo…

Unas criaturas que llevan el mapa del tesoro y siempre están en su casa. Lo saben de veras. La espiral marca el lugar. No hay banda. Solo la lluvia y…
Otras criaturas que también caen de alrededor.

Parece que la lluvia no se llevó toda la mala sangre del pueblo. Un joven de piel morena está recibiendo una tremenda paliza. Una chica se ha quitado el pañuelo que le cubría la cabeza y la boca para estrangular al chico con él. Tres hombres más le golpean a patadas los testículos, pies, tórax, rodillas y espinillas… En resumen, es castigado con severa ira. Un crujido quedó completamente escondido entre chillidos y golpes. Caracoles son pisados en la trifulca. El chico no se defiende. Quizá se siente sobrepasado, quizá sabe que es merecedor de todo. Sujetando sus brazos entre dos, retorciéndolos aprovechan la posición para romperle algunas falanges. Someten su culo a patadas y machacan con puñetazos sus costillas. Ya está en el suelo. La chica lo estranguló lo suficiente para que perdiera la conciencia y un poco menos para matarlo. Respira. El cielo parece querer reanudar su tormenta. Varios caracoles siguen el arrastre por aquella estrecha calle. Tres hombres fuertes y rabiosos y una mujer brillando en ira deciden dar sus últimos pisotones en el maltrecho cuerpo del chico. Le escupen, dejando en él lo que les queda de odio y se van juntos por la calle que sube a las partes altas del pueblo.

Ellos lo vieron todo. A pesar de haber salido a poner huevos y comer hojas tiernas y sufrir algunas pérdidas, ahora además de caracoles son testigos. Ellos están ahí, y el odio no importa, no alimenta.La espiral sigue girando con exactitud. La vida sigue en perfecto equilibro ignorando el esfuerzo de supervivencia y más aún, si cabe, el empeño en la muerte. Crujidos y cáscaras rotas, hombres destrozados en un baño de dolor refrescante… Apaciguados, mostrando el camino, dejando rastros. Hojas muertas en una tierra ignota, nuevos planos, misma agua, más caracoles…

Y yo era solo un caminante invisible, sin paraguas, ni luz alguna… Nadie, de la nada.

Un mapa desmesurable a cuestas

Escritura automática 19

Menudo error le salió de la probeta

relato corto automático.

Breve preludio de disculpas:

Por encontrarme inmerso en una nueva aventura en otro país, mi tiempo y mis energías las tengo invertidas en aquí y ahora, en una acción directa. Sigo escribiendo pero he decidido dar menos horas al blog con la correspondiente bajada de calidad; lo siento mucho mis queridos lectores, serán debidamente recompensados en cuanto tenga una estabilidad que me permita volver a invertir en mi blog. Gracias.

Recordar que un relato automático mío tiendo a no corregirlo para ofrecer lo que es.

Vendí mi dolor por no poder arrastrarlo. Me dieron tiempo. Me regalaron tiempo. Pero, a cambio de esas lágrimas que ya no derramo, los demás, que sí seguían odiando, rabiando y llorando mucho… Me miraron como si hubiera vendido mi corazón entero.

Zanahorias atraviesan mi piel, no hay colores naranjas ni rojos. Puntos blancos y café negro amargo, amargo como la victoria americana sobre Japón. Drogas blandas y el cesar el humo en mis pulmones, purificándose. Cicatrizando tengo mi corazón maltrecho, a jirones, pedazos que no volverán cinta catalana que no pega.

Señoritas en la carretera. Suenan alto los gritos de auxilio. Pero no son ellas, son ellos, sin cojones por no saber usarlos. A tijerazos, a cuchilladas y sprays aliña ensaladas de ojos, castaños o azules. Ya no quedan más cojones, ovarios a las elecciones..

Si es que ya os lo dije: el odio genera más odio. El resentimiento se resiente a sí mismo… El dolor quiere compartirse o enterrarse, pero siempre a lo grande.

Shell told you. May the source be with you. Y no quisiste escuchar la bendición. La contradicción de la tecnología.

Otra vez este jazz suave, esa ventana la montaña nevada y esa mujer de bella alma… No, no querrás. Pero yo si lo hago; me quiero, me libero. Mi corazón está un poco menos maltrecho.

Ya no uso grapas, ni pegamento. Se cierran solas, aunque sea lento. Lo lamo, cicatriza, cicatriza, cicatriza…

Vendí el terror. Después de la vergüenza este era el siguiente paso. No más hielo, por favor. Este vaso de licor baja bien solo, como yo. Trabajo mejor así, más creativo, menos borracho, más lleno de amor que casi no oso compartir. ¿Qué extraño, no? Buda está en mí, pero ya no quiere dar pan a compartir todo el rato, con cualquiera… Se lo daré a esos pájaros que tan bien pían. Sus cantos me alegran y estresan al estresado.

Ese elefante de patas largas… Ese dios que no quiso dejar de serlo por muy triste que se sintiera y esa goma que no quería usar.

Esas palabras automáticas, que espero ningún robot pueda imitar. Literary bot, eres mierda porqué te hizo un matemático sin corazón pensando ser poeta.

Puede que pasara algo parecido con nuestro creador… Menudo error más hermoso le salió de la probeta…

 

Para más profundidad:

El poema del robot (english)

Ovarios a las elecciones

May the source be with you (TE RETO A GOOGLEARLO)

Muchas gracias y de verdad que quiero volver fuerte bien pronto.

Escritura automática 19

El mar de consciencia

En esta ocasión me puse muy gráfico. Disfrutad de la imagen, a la que también debo estudiar para profundizar en la creatividad más allá de mi confortable campo de palabras.

RedFish

Embobado completamente. No oía ni el viento. No había viento. Mi abuela esperaba sus energías en el banquito verde y musgoso debajo de las moreras que le daban sombra. Pocos indecisos instantes no había ni luz ni sombras ni abuela, solo un niño embobado mirando los peces rojos de un estanque diminuto.

Peces rojos… Universos con aletas volando en un medio menos fresco. Una calma que persigue la cola. Un muchachito moreno de ojos abiertos. Nada de sueño, una vigilia permanente en la soledad de la contemplación. El mar en paz de consciencia plena. Metí mi mano en el agua. Abierta. Inquieta. Aceptando el frío.
Pasaron centenares de movimientos y ahora el niño es calvo y sigue soñando en una vigilia eterna. Observa una vez más a los peces rojos que ahora son los nietos. Peces neuronas los llama. Eléctricos. Cargados de ilusiones. ¡Creatividad!

El campo unificado por electrones rojos vibrantes que no se pescan, se atraen, se contemplan. Los alimentas como hacía mi abuela y yo mismo dando mi merienda. Poesía de estanque y transcendencia en la profundidad de nosotros mismos.

Se pesca sentado, con los ojos hacia adentro y sonriendo…

El mar de consciencia