El paraíso del poeta

Relato de Diego Valbuena, publicado en la colección de relatos de Niña Loba editorial en Lektu.

Divertidísimo relato que parodia y critica con agudeza el mundo de la poesía. Premios por amiguismo y politiqueo, acosadores pervertidos, alcohólicos, enormes egos y poca poesía suelen ser elementos comunes… O no, pero así se parodia.
Como admirador irremediable de Roberto Bolaño que soy y que no dejo de repetir y reiterar, mientras leía este relato no pude evitar pensar en Ulises Lima, el poeta amigo de Belano en los detectives. Podría ser Lima El poeta, podría ser Madero, el narrador sin nombre y podrían estar en México, pero también podría ser otro lugar… ¡Es más! podría ser Guatemala, cuando Ulises viaja allí… ¡Toda una referencia que a lo mejor me imagino o quizás podría ser intencionada de Valbuena…
¡Detectives literarios! ¡Misterios! eso es algo que adoro encontrarme en novelas.

La historia narra desde un personaje anónimo la conversación con El poeta y la observación de una presentación del poemario de Manosalva. Todos los personajes presentes y descritos podrían ser caricaturas de ejemplares comunes en el mundo del poeta.
Uno de estos es La vaca sagrada; realmente genial y muy claro ejemplo de ello. Siendo este un personaje emblemático en su atmósfera, con mucha trayectoria, admirado, galardonadísimo y viejo, gordo, decrépito. Hay otros igual de interesantes que os animo a descubrir por vosotros mismos.

Lo que más me a gustado es la compresión del relato, logrando que en cada frase haya chistes, referencias y juegos de palabras riquísimos y bien metidos en eso, muy poco espacio, o mejor dicho el estrictamente necesario. ¡Bravo!

En definitiva, he sentido leer un capítulo de los detectives salvajes de Roberto Bolaño inédito. Lo cual es un grandioso halago viniendo de mi parte.

Por último, quisiera preguntarte, amigo lector: ¿Has estado en alguna presentación de poemario? Si es así, te recomiendo encarecidamente leer este relato y hacer una comparativa, aunque sea solo para reírse.

El paraíso del poeta

Reseña de Amuleto, Roberto Bolaño

Una protagonista un tanto pesada por su mala memoria; creo que dijo que era el año 1986, pero podría ser el 89. Sin embargo, Auxilio es tan bella… un personaje del que te enamoras aunque reitere y reitere, al fin y al cabo ella es:

Ella es la madre de la poesía Mexicana

la mamá de todos los jóvenes poetas del Distrito federal; la poesía.

Esto es una pequeña actualización. Ahora, reflexionando un poco, ¿por qué se me hizo pesada la reiteración de la maravillosa Auxilio Lacoulture? Pues la caracterización es idónea, una mujer de mediana edad tan entrañable y memorable, recordando su pasado, una enorme lectora escarbando en sus recuerdos, obviamente entre el 1986 y 90, el tiempo solo es un medidor relativo, no es real pues no hay línea recta. Yo mismo soy casi incapaz de recordar fechas o días en los que ocurra algo extraordinario, solo recuerdo el acto, lo importante. Auxilio recuerda bien cuando se quedó prisionera y a la vez como guardiana de el templo social de la cultura, la universidad autónoma del DF, para qué importaría tanto en que imaginario momento del pasad ocurrió?

Portada de libro con dos rectángulos en horizontal. El de arriba es negro con el nombre del autor y el título de la obra: Roberto Bolaño, Amuleto. El de abajo es un cuadro de una mujer con el pelo rojo muy largo y un colgante en la mano, más abajo se puede leer la editorial, Anagrama.

La historia transcurre en la memoria de Auxilio Lacouture, quién estando encerrada en el baño de la cuarta planta de la universidad autónoma de México, recuerda y resiste, permanece en la recién violada institución de la cultura. El ejército ha tomado la universidad, como siempre el pensar por uno mismo y disponer de conocimientos es peligrosísimo para un régimen autoritario, ya sea este encubierto en una deformada democracia o sincera en su forma de gobierno. En ese viaje por la memoria, Lacouture nos presenta a un montón de amigos suyos, la mayoría poetas del DF con los que vive aventuras o queda para beber, ya sean cafés o chelas. Vivir con lo mínimo y escribir y leer mucho, compartir más, sobrevivir para vivir la literatura, ese es un poco el plan, reconocer la poesía y sumergirse en ella valientemente. En el transcurso hay todo tipo de situaciones peliagudas, como el encuentro con un gánster, con prostitutas y un pintor endeudado y una madre que lo quiere y le apoya. Pero sobre todo está el DF. Es común en las novelas de Bolaño que la historia ocurra en el planeta tierra, es decir en varios países a la vez, pero en Amuleto, Bolaño hace un homenaje a la tierra donde inicio su vida de poeta, donde fundó el movimiento infrarealista y por todo ello, si no recuerdo mal, creo que solo hay unas cuatro o cinco páginas donde se va a Barcelona para hablarnos de dos pintoras maravillosas, la catalanomexicana Remedio Varo y la mexicanoinglesa Leonora Carrington, escenas surrealismas y bellísimas como las obras de las pintoras.

Debo admitir, casi con vergüenza, que es la novela que menos me ha gustado de las que llevo de la mano de Bolaño. Pero ahora que lo medito después de un tiempo, ya no estoy seguro, la verdad es que es una novela muy hermosa y creo que el tedio de las repeticiones no fue tanto, solo que por el momento vital en el que la leí quizá no era el propicio para ello. Empecé con Los detectives salvajes (algún día quizá reúna el valor para reseñarla), continué por la que me han dicho es su mejor novela, Estrella distante, y seguí con reseñada Amberes (Aquí la reseña), la única que me atreví a comentar y opinar y a la vez quizá la más enigmática de sus obras, la única que según el propio Roberto afirmó estar orgulloso de no ser desentrañadas del todo como sí lo han sido la mayoría de sus obras. Pero aquí vine a contaros acerca de los jóvenes poetas Mexicanos de los ochenta, de su madre y sus vivencias…

Ella está en todas partes, y por eso es el mismo viento del DF la que la transporta por la ciudad… Me intriga el hecho de tratarse de una mujer uruguaya, con miedo a ser deportada. Me enloquece cómo habla cubriendo su boca, me llena de melancolía como lucha cada día para llegar al siguiente sin descuidar las lecturas, las quedadas literarias, cafés, tragos y poemas, tacos y paseos, poetas y vendedores de dibujos. Como siempre, en la obra de Bolaño encontraréis poesía por todas partes en forma de prosa. Auxilio aunque se personifica en una poeta es a la vez un símbolo,, el amuleto que cuida a los poetas. La fantasía puede irrumpir desde cualquier muro y derribarlo sin más. Gatos hermosos con lenguas catalanas… los detectives se quedaron al café Quito y Socorro siempre termina allí inexplicablemente, comentando, tomando, compartiendo. En la cosmología de la obra de Roberto hay siempre personajes reales con seudónimos y otros con su nombre real, y siempre un misterio que los vela, un caso por descubrir. Ulises Lima pasa de lado junto a Arturo Belano.

Amuleto es una historia bellísima, narrada de una forma un tanto reiterativa y pesada (según cómo) y en palabras (no literales) del propio autor: es la única novela que puedo abrirla por cualquier página y estar orgulloso y convencido que se trata de un fragmento perfecto.

Decía que hubiera querido escribir en exclusividad poesía pero quién le da de comer es la novela, lamentablemente para él, que no para mi. Roberto Bolaño es un poeta que encuentra su expresión en una narrativa de gran calidad, envuelta en misterio metafórico, vestida de humanidad por los incontables viajes y aprendizajes que necesitó y experimentó el poeta para formarse y tener tanto por contar.

Lee a Bolaño, no te arrepentirás.

El amuleto que todos llevamos son esos hermosos y joviales cantos a pesar de la muerte segura, de caminar hacia el precipicio.

Todo por una vida que valga la pena vivir.

Reseña de Amuleto, Roberto Bolaño

Rescaten al poeta

¡Rescaten al poeta!

Gritó el mismo, descorazonado, desde el agujero embarrado.
Nadie entendía su lengua, acostumbrada a voltear ríos de licores malos. O quizá fueran de aire, igual de tóxicos y mortales. Odas al poeta, nunca antes de su muerte, por eso se le deja ahí, en una proto-tumba embarrada.

A veces corre, otras muchas llora, grita, odia con toda el alma y sufre. Todo lo puede porque todo lo asume como un brutal machetazo en el pecho. Nada te destruye más fiero que un verdadero poema de verso libre después (y solo después) de sentir la métrica sacudirte las neuronas como fórmula matemática.

¿Y qué será de toda esa poesía desperdiciada en el olvido? Desde una niñez desesperada, verde, sangrando.

¡Rescaten al poeta! Gritó el mismo, descorazonado, desde el agujero embarrado.

Nada hay por salvar, no hay peligro de extinción. Un grito ahogado por el miedo a que la próxima vez que el corazón se rompa, no se pueda rearmar; pero siempre se puede, aunque quede asimétrico, desnivelado, mal cicatrizado.

Seguimos, seguimos, que aún no hemos alcanzado el horizonte y todavía estamos vivos, pudiendo decidir los errores que cometeremos…

Yo creo que suena, que vibra, la ilusión de triunfo al mirar hacia adentro y ver que hay sangre, tripas, hígados y demás amasijos de carne que las células, tan vivas, componen y hacen trabajar armoniosamente a pesar del veneno constante… Hermoso triunfo. Aquí tumbado, el una mugrienta acera, con menos de dos monedas en el sombrero y viendo pasar turistas y vendedores ambulantes. Salven al poeta, denle un sitio donde escribir y la recompens seráa en forma de comprensión de la existencia y todos los traumáticos episodios de tu vida. No le den alcohol, lo que necesita es un abrazo, un poco de pan y que le lleven unos kilómetros más cerca de su próximo objetivo en este viaje infinito.

¡Salud! Por la poesía y sus criaturitas perdidas obligadas a otros quehaceres más rentables para seguir con vida.

Rescaten al poeta

Audio poema – Si poesía eres tú

 

Este es un poema que ya escribí y del que me siento orgulloso (me quedó bonito).

Aquí podéis leerlo: Si poesía eres tú

Y aquí el audio poema que he editado con mucho mimo pero aún me queda por mejorar.

Los efectos de sonido son míos también excepto el bajo de fondo que lo saqué de una licencia libre en archive.org.

Disfruten.

Audio poema – Si poesía eres tú

Mis novedades

Por falta de tiempo y la ambición de ofrecer un trabajo de calidad (y seguir manteniendo la entrada del jueves), este post es exclusivamente recopilatorio. Aquí dejo últimos escritos y audios creados por si te perdiste alguno.

También anunciar mi entrada en el famoso instagram, que aún no domino. Podéis encontrarme por el nombre: om_du_art.

Fragmento de mi relato en partes: Un universo abriéndose.

Sigue la historia interminable en Los52golpes.

 

Un poema que escribí y locuté hace algún tiempo. Pasó más desapercibido de lo que pensaba y quisiera ofrecerlo de nuevo. No requiere más descripción, aquí queda para ser escuchado.

Mis novedades

Escritura automática 19

Menudo error le salió de la probeta

relato corto automático.

Breve preludio de disculpas:

Por encontrarme inmerso en una nueva aventura en otro país, mi tiempo y mis energías las tengo invertidas en aquí y ahora, en una acción directa. Sigo escribiendo pero he decidido dar menos horas al blog con la correspondiente bajada de calidad; lo siento mucho mis queridos lectores, serán debidamente recompensados en cuanto tenga una estabilidad que me permita volver a invertir en mi blog. Gracias.

Recordar que un relato automático mío tiendo a no corregirlo para ofrecer lo que es.

Vendí mi dolor por no poder arrastrarlo. Me dieron tiempo. Me regalaron tiempo. Pero, a cambio de esas lágrimas que ya no derramo, los demás, que sí seguían odiando, rabiando y llorando mucho… Me miraron como si hubiera vendido mi corazón entero.

Zanahorias atraviesan mi piel, no hay colores naranjas ni rojos. Puntos blancos y café negro amargo, amargo como la victoria americana sobre Japón. Drogas blandas y el cesar el humo en mis pulmones, purificándose. Cicatrizando tengo mi corazón maltrecho, a jirones, pedazos que no volverán cinta catalana que no pega.

Señoritas en la carretera. Suenan alto los gritos de auxilio. Pero no son ellas, son ellos, sin cojones por no saber usarlos. A tijerazos, a cuchilladas y sprays aliña ensaladas de ojos, castaños o azules. Ya no quedan más cojones, ovarios a las elecciones..

Si es que ya os lo dije: el odio genera más odio. El resentimiento se resiente a sí mismo… El dolor quiere compartirse o enterrarse, pero siempre a lo grande.

Shell told you. May the source be with you. Y no quisiste escuchar la bendición. La contradicción de la tecnología.

Otra vez este jazz suave, esa ventana la montaña nevada y esa mujer de bella alma… No, no querrás. Pero yo si lo hago; me quiero, me libero. Mi corazón está un poco menos maltrecho.

Ya no uso grapas, ni pegamento. Se cierran solas, aunque sea lento. Lo lamo, cicatriza, cicatriza, cicatriza…

Vendí el terror. Después de la vergüenza este era el siguiente paso. No más hielo, por favor. Este vaso de licor baja bien solo, como yo. Trabajo mejor así, más creativo, menos borracho, más lleno de amor que casi no oso compartir. ¿Qué extraño, no? Buda está en mí, pero ya no quiere dar pan a compartir todo el rato, con cualquiera… Se lo daré a esos pájaros que tan bien pían. Sus cantos me alegran y estresan al estresado.

Ese elefante de patas largas… Ese dios que no quiso dejar de serlo por muy triste que se sintiera y esa goma que no quería usar.

Esas palabras automáticas, que espero ningún robot pueda imitar. Literary bot, eres mierda porqué te hizo un matemático sin corazón pensando ser poeta.

Puede que pasara algo parecido con nuestro creador… Menudo error más hermoso le salió de la probeta…

 

Para más profundidad:

El poema del robot (english)

Ovarios a las elecciones

May the source be with you (TE RETO A GOOGLEARLO)

Muchas gracias y de verdad que quiero volver fuerte bien pronto.

Escritura automática 19

El mar de consciencia

En esta ocasión me puse muy gráfico. Disfrutad de la imagen, a la que también debo estudiar para profundizar en la creatividad más allá de mi confortable campo de palabras.

RedFish

Embobado completamente. No oía ni el viento. No había viento. Mi abuela esperaba sus energías en el banquito verde y musgoso debajo de las moreras que le daban sombra. Pocos indecisos instantes no había ni luz ni sombras ni abuela, solo un niño embobado mirando los peces rojos de un estanque diminuto.

Peces rojos… Universos con aletas volando en un medio menos fresco. Una calma que persigue la cola. Un muchachito moreno de ojos abiertos. Nada de sueño, una vigilia permanente en la soledad de la contemplación. El mar en paz de consciencia plena. Metí mi mano en el agua. Abierta. Inquieta. Aceptando el frío.
Pasaron centenares de movimientos y ahora el niño es calvo y sigue soñando en una vigilia eterna. Observa una vez más a los peces rojos que ahora son los nietos. Peces neuronas los llama. Eléctricos. Cargados de ilusiones. ¡Creatividad!

El campo unificado por electrones rojos vibrantes que no se pescan, se atraen, se contemplan. Los alimentas como hacía mi abuela y yo mismo dando mi merienda. Poesía de estanque y transcendencia en la profundidad de nosotros mismos.

Se pesca sentado, con los ojos hacia adentro y sonriendo…

El mar de consciencia

Poema al futurismo del futuro

Poema corto al futurismo del futuro. Perteneciente al relato «Hoy pan mañana cable», todo de mi autoría.

 

Breve poema al futurismo del futuro

Hablar de vena es hablar de cable
ser humano es ser cambiante.
Exploramos el arte

traemos de esos mundos
ríos de ideas montañas vivas y eléctricas
incertidumbres y nuevas deidades.

Seremos nuestra propia estrella
nuestros aires de grandeza
la fórmula secreta

Todo el vacío del metal
la carne que no se pudre
el fuego que no se apaga.

La época dorada del silicio, la alquimia desvelada.

Poema al futurismo del futuro

Reseña creativa: Hojas de hierba

Hojas de hierba, libro de poemas de Walt Whitman, poeta (con todo lo que eso incluye).

El poeta que amaba, incluso con todo el sufrimiento que conlleva. Whitman le cantó a la vida, un canto hermoso, justo, pleno. Como briznas de hierba crecen sus poemas.

En la antología que tengo (más bien pobre) y de la que hago reseña, hay algunos de sus poemas más famosos. Sin duda alguna, el más importante (no tiene porqué ser el mejor) es Canto a mí mismo. El cual os recomiendo leer varias veces. En un largo poema pero se puede resumir con sus primeros versos:

Me celebro a mí mismo,
Y cuanto asumo tú lo asumirás,
Porque cada átomo que me pertenece, te pertenece también ti.
Holgazaneo e invito a mi alma,
Me tumbo y holgazaneo a mi antojo… mientras observo una brizna de hierba veraniega.

Quiero compartir con vosotros un corto poema que recité y acompañé con alegres sonidos grabados en mis lares.

Como siempre, si a lectura es común que tenga múltiples interpretaciones, la poesía (la madura, vivida y sufrida y amada) es una plurirealidad en sí misma. De tal modo que reseñar un libro de poemas se convierte en algo empíricamente creativo, pues no vale la pena hacerlo como si se tratara de una novela basada en la trama.

E aquí, mi poeña creativa:

Porque cada átomo que me pertenece, te pertenece también a ti
y en ese escuchar me encuentro.
El río resuena dentro de mí y los peces dentro de él
es así como ale-ta-zos remueven mi sangre roja caliente y valiente
como la barba me crece, fuerte e incansablemente
es de esperar que la tierra proveerá otra flor más
otro lló delicado y perfecto donde el rocío se pegará.
Podrían ser rosas tus manos y pincharme tus pelos y me harían sonreír,
mi angustia, tu frustración
el hambre que muerde tu estómago, sus huesos pronunciados, los míos.
Cada orgasmo contra el techo es el placer en mi sexo
todos tus jadeos y los otros
donde el cansancio es felicidad y marca una era que parece terminar siempre demasiado pronto.
Quisiera cantarme a mí mismo como no sabría hacer Narciso.
Oíd hermanas, los pájaros se organizan para danzar hacía otra primavera
verdes hojas les llegan desde el otro lado del mar que nada separa.
Tocad cada arbusto que sin envidias crecen a la sombra,
sed pacientes, venimos a jugar y todos crecemos.
Soplamos pinos y ahora soy un juglar sin miedo en el bolsillo
cantando en el bosque que me tiene de cobijo.

Canto a mí mismo… a los destellos y manchas que personas son.
A la madre de palabras dulces.
Al afecto que no será negado.
A las dudas diurnas y a las nocturnas también.
Todo aquello que se va aglutinando en el final del río y forma el delta…
El canto a mí mismo, que todo lo impregna cuál llanto alegre del parto.

El nacimiento es un dolor que la vida compensa.

Quiero ser honesto y decir que esto no es una buena reseña pues Walt Whitman impregnaba sus poemas de experiencias personales, su país y sus tierras y gentes. Demasiado alejado de mi corazón está todo su mundo para hablar correctamente de sus poemas, y me ciño a su parte más humana, sin patrias. Por eso mi poeña creativa tiene más de poema que de reseña, y quiero terminar pidiendo perdón por ello e insistir en que leer a Whitman es tumbar su maltrecho corazón por los golpes y puñaladas de la vida, en un primaveral campo de hierba, en un día románticamente perfecto; sentir la brisa fresca llevarse los problemas, y sentir que te une a todo…

Reseña creativa: Hojas de hierba

El poema de la langosta

La cultura del envase explicada detenidamente desde el punto de vista ocultista(en un stop casi perfecto)

Rodeada de agua marina, en un mundo quizá infinito caminaba como debo hacer por el fondo, por encima de la arena, escondite del alimento de emergencia. Comía la muerte flotante y esos trozos grandes pedregosos de color verde que caen del cielo. Los dioses proveen, nada me falta, nada puede dañarme aquí a excepción de la divinidad que se lleva a mis semejantes; sabemos que todo tiene un precio. Crecemos rápido, la familia y nuestra propia carne y pinza.

Mis huevos, mis hijos, eclosionarán pronto. El agua está turbia, Dios estuvo de cacería.

Siento el final en las corrientes. Mis pinzas ya están atadas. Mis hijos lejos de mi. Los dioses quisieron cambiarme de mares. Me encuentro en estrechas aguas, encima de hermanas y escasa comida. El horizonte es cercano, borroso y el movimiento casi nulo. ¡No hay agua afuera! ¡No hay piedra!

Los dioses me trasladaron de nuevo, mis ojos ya no ven, tengo hambre, la muerte me llega, el frío está desgarrando y mi cuerpo se seca ¿Que es este ambiente? ¿La falta de vida a mi alrededor? El agua es un recuerdo, el movimiento se congela, se congela, se congela…

—Vamos a comer como reyes.

—Si, coño. Hay que celebrar a lo grande las ocasiones importantes, joder. La vida viene y se va sin darte ni cuenta y yo digo, ¡Disfruta!

—Coño, claro Pepe, y que mejor que una mariscada, si es que pudiendo ser feliz, ¿porqué no comer bien?

—¡Ay, claro que sí, Lorenzo, fiera! Verás que bien baja la langosta con el vino blanco que me trajo mi Estelita del Valle cuando fue a ver a sus primos.

Pepe y Lorenzo iban paseando a la masía de Íñigo, deseosos por celebrar la victoria de la roja. Las grandes ocasiones requieren langosta. Pero una de esas tenía otros planes y las pinzas mal atadas; brindando una sutil fuga en un acto mágico de libertad. Los felices y adorables ancianos no se percataron. Solo se perdió la langosta que no cabía en la nevera portátil, la solitaria aventurada menos muerta de lo que podía parecer.

Del camino al borde, rodeado de maleza creciente bien nutrida por los rayos solares y el rocío, fue el sitio donde se escondió nuestra marítima amiga, en duda queda si por voluntad, destino o casualidades de este misterio que es la vida.

Llagosta secamente poseída

Es aquí donde el hielo muere marcando el paso del tiempo gota a gota. Las antenas de la langosta palpitan leve, un halo de vida que se manifiesta, tan lejos de su casa como un pulpo de su planeta de origen. El palpito es como una llamada a las moscas y hormigas. Sale y se pone el sol varias veces antes de que la carne esté curada para ser buena comida para todos. Los microscópicos seres montaron supurantes orgías en el interior, comieron y cagaron, parieron miles de huevos y poderosas ciudades crecieron. El olor a podredura que generan los micro-ciudadanos es la campanada de salida, lo que fue atractivo es ahora irresistible.
Los endémicos insectos se acercan al festín, celebrando la derrota roja, la victoria de la rapiña. Es el turno de los monstruosos gigantes a comparación de los huéspedes, quienes son devorados sin opción defensiva alguna. Ahora formarán parte de un nuevo y mucho más cálido hogar o morirán.

La armadura carmesí pierde opacidad y transpira, ya no hay carne, el almuerzo terminó, y las antenas se secaron.
La noche llega, y solo el viento ocupa el exoesqueleto de la langosta. Nuevos entes sienten interés por esos restos abandonados. Esta vez, más extraños y misteriosos.

Las almas de cualquier ser vivo perdura más allá. A veces y solo a veces, son conjuradas. Glotonas serpientes muertas, insectos extraviados en telarañas abandonadas, miles de gusanos cortados por maquinaria agrícola, pájaros convertidos en juguete de felino, y otros animales considerados plaga, envenenados para mayor gloria de la planta alimento. Crecen y deforman, se unen. Alcanzan el poder de una alma atormentada, ansiando de nuevo un cuerpo.

Esa carcasa de rojiza transparencia se convierte en una logia negra, el punto de comunión.

Renace un ser capaz, moviéndose en la nocturnidad, en busca de todo lo etéreo del que solo algunos ocultistas son conocedores. La falta de flexibilidad no parece limitarla, sí lo hace en cambio el astro rey, quién la paraliza, allá donde sea bañada por su luz. Así es como fue encontrada, como una estatua. Impregnada de vida interna, intuida. Un lector cualquiera la podía haber encontrado en uno de sus paseos. Cada página girada al viento provocaban esos segundos de vuelta al planeta primigenio; tiempo suficiente para notar su presencia. El espíritu durmiente en el esquelético crustáceo. La leyenda perdura, cuando el día siguiente ya no está. Incautos podrían ser atacados por esa extraña criatura que se mueve como una sombra en la oscuridad, en la piel de un muerto acuático. Siempre se aspira a algo más… Lejos, grande, poderoso.

LlagostaFound02

El poema de la langosta