Festival de cortos, la filmoteca maldita. Los cortos

El gran festival de la filmoteca maldita tuvo un gran éxito. Llegaron muchos cortos y de magna calidad. Una maravilla de la que gocé muchísimo y más aún con el placer de participar en él. Quiero hablar especialmente de mi corto y dar una explicación completa del mismo (mis intenciones y lectura propia). No significa que esa sea la interpretación correcta ni mucho menos, porque la buena es la que se haga cada uno al verlo. Y para terminar hablaré de mis cortos favoritos.

Aquí mí cortometraje: La Vidateca maldita.

Es, sin lugar a dudas, uno de los cortos más malos del festival por lo que hace la calidad de su producción, pues tengo mucho que aprender de edición, grabación, enfoques, sonido, luz… Y todos esos aspectos técnicos a los que no me tengo que enfrentar en mi campo, la literatura. Por ello, mi vídeo se apoyaba en dos puntos principales: Experimentar con la cámara y los efectos de mezclar distintas grabaciones, y el segundo, literatura grabada, acompañada de imágenes, en especial mi paseo en bicicleta sin coger el manillar y las postales que me regaló Mark Boston, un amigo pintor británico.

El tema de la Vidateca no es otro que mi visión subjetiva de la vida. Principalmente un misterio que vamos desvelando y descubriendo que hay más misterio, y un conjunto de acciones que por mucho que valoremos en alto o en bajo, al final acaba al mismo sitio, en el olvido.

Aquí explico mi intención respecto a cada escena no sin antes añadir que cada cuál es libre de comprender la obra como quiera y hacer las lecturas de la misma desde su punto de vista; y esa lectura es igual de válida que la mía.

Cafetera+latas+azúcar

Estas escenas fueron pensadas para provocar múltiple lectura y dejar encubierta lo que yo quería expresar concretamente. El inicio con la jarra de café en colores primarios, representa la creación de la vida, su nacimiento. Algo hermoso, confuso, silencioso; dicen que lo primero que ve un ser humano al nacer es difuso y así lo imagino yo. Lo que había en la jarra era agua, algo puro, la base de la vida, y la pongo en movimiento moviéndola.

Cuando la cafetera prepara el café es la vida excitándose, acelerándose y creciendo, calentándose.

Las latas y el azúcar querían prolongar la escena de la cafetera como aditivos, añadidos a la vida que la van llenando y estimulando. Dejando notar el juego con que sea alcohol y cocaína, haciendo dudar de mi intención o preguntarse un simple ¿porqué esta mierda? Añado que me dejé llevar mucho por las ideas que me venían e intenté plasmarlas de la mejor manera que pude con mis ínfimos conocimientos de cine.

¿Qué hay detrás de la ventana?

Esta es mi parte favorita por el hecho que es la que más trabajé (a parte de la locución del texto).

La primera imagen es sacada directamente del final de un gran libro, algo que quizás alguien reconoció. Se trata de la última página de los detectives salvajes, de Roberto Bolaño. Libro que estructura la base de mí cortometraje. Un misterioso final que induce a la invención de posibilidades, mostrando y dejando claro que lo que hay detrás de la ventana es siempre el misterio.

Aquí quise jugar con eso, grabando un espejo que no lo es hasta que se muestra el reflejo. Haciendo un seguimiento del movimiento de apartar la cortina y que un pájaro continué el movimiento y volverla abrir y cerrar en otro efecto con el espejo.

Worms Kiin Kiin y la piel de cerdo 206

Estas dos escenas super cortas tan solo quieren transmitir al espectador el hecho de vivir en un mundo extraño, misterioso. Esa bolsa de gusanos la ofrecemos en el restaurante tailandés dónde trabajo como snacks. La piel de cerdo aún abarca más misterio creo yo, pues es algo que no ves si no estás en el sector. Se trata de piel de cerdo cocida al horno y dejada secar después, esto se corta en tiras (o hago yo) y se termina friéndola en la freidora, esto se hincha quedando como las típicas cortezas de cerdo pero en un estilo chip. Bien, lo interesante para mí es poder ver esa piel, que llega con el número de serie del cerdo, dejando esa marca, un cerdo convertido en mercancía viva, que se sacrifica para ser comida, y que llegue eso en forma de número en una chip me parece algo impactante; digno de ser una prueba de vivir en un mundo raro.

El teatro de la ilusión o, la totalidad de la realidad

Con este título quería sugerir que todo aquello que se imagina y se plasma en cualquier forma de arte (o otro tipo de obra) es también parte de la realidad. El juego con las postales pretendía mostrar eso, cada dibujo es un universo que vive en el nuestro propio. Cada una contiene una historia, unos mensajes.

Bicicleta e imágenes

Aquí, siendo sincero, la cuestión fue más dar algo que ver mientras sigo recitando el texto de Bolaño, y las imágenes pretenden ilustrar las palabras principalmente. El paseo en bicicleta lo hago en Copenague, capital de Dinamarca donde resido actualmente. El juego con eso estaba en que la vida, por mucho que quieras controlarla al final es un caos y uno mismo siempre (SIEMPRE) es más pequeño que el entorno que habita y nunca puede tener un verdadero control sobre nada. Eso es un hombre que va en bicicleta sin coger el manillar, cruzando carreteras y dando vueltas sin rumbo fijo…

Y nada más, una historia que en mi opinión se cuenta poco, y es la simple reflexión filosófica de que és la vida y cómo es. Al nivel que cada cual llegue. Como yo que tan solo soy escritor y lo mío es la creatividad desbordada no los hechos científicos ni tampoco la filosofía dura… Llego hasta donde llego, con un poco de poesía y otra de simbolismo.

Espero que quién lo haya visto lo disfrute.

Y aquí un análisis más breve (por no tener tanta información como la que tengo del mío, obvio)

“5500 c” de Luma Dance. Una delicia visual. Se trata de una escena de sexo erótico a rojo y amarillo únicamente, de las más originales que he visto (con lo difícil que eso supone), no sabría describirla mejor, es un corto que se siente, se percibe a través de los colores, la música hipnótica y las formas que se sugieren.

Aquí lo véis:

“Un hombre que camina” de R.R.Raskolnikov. Un viaje a parte a pie y otra en tren, poético y hermoso, si no hubiera hecho el corto que hice seguramente habría hecho algo parecido. Muy afín a esta historia y como se cuenta, buenísmo.

“Sodoma piig” de BlackBird Studios. Quizás el más gamberro de todo el festival, con una escena final donde se muestra el inicio de una violación a un hombre crucificado (la representación de Jesús, quizás), terminando con la imagen del pene del violador, siendo grotescos y rebeldes como poco. Genialidad valiente y profundamente desagradable.
Podéis verlo aquí:

“birds in paradise plant desert birds” de kikiriki polieste . Un vídeo surrealista sobre dos hombres de la antigüedad (pero con xandál) descubriendo algo que parecen unas setas venenosas. Una maravilla de corto que intercambia la voz humana de los protagonistas por sonidos de pájaros. Una joya muy bien pensada y misteriosa. Aquí lo véis:

“La conmovedora tragedia de Pascacio” de Wawo Wiwa. Un documental de como un hombre decide suicidarse y quiere dejar constancia visual de ello. Humor muy negro y realismo mágico normalizando una serie de acontecimientos muy duros. Una pasada de corto.

Y por último el gran ganador, “En el desierto” Una animación en stop-motion increíblemente currada. Tan al detalle, tan bien recreada la maqueta, los personajes en plastilina, como la iluminación y filmado… Una verdadera obra de arte de la mano de Ramiro Duran, al quién podéis ver en su canal haciendo parkour salvaje por su ciudad.

Y aquí tooodooo el festival enterito.

Espero que lo disfrutéis tanto como yo. Nos vemos en los libros y los vídeos!

Festival de cortos, la filmoteca maldita. Los cortos