El nido de Hubris

Un relato escrito por J.V. Gachs, publicado en Lektu en la colección de relatos de Niña Loba editorial.

Ay, peña, que bonito relato con tanto contenido bien metido. ¿Qué pasaría si alguien inmortal se muriera? ¿Qué haría su familia con él? que no dispone de ningún método funerario pues… nunca han usado uno. Tremendo y profundo relato que explora la vida, la muerte, sus significados, la transcendencia, el aburrimiento existencial…

Creo que está será mi reseña más corta de los relatos publicados individualmente por Niña Loba, y no porque no tenga mucho que decir sino que hay demasiado; me iría por las ramas constantemente y quedaría una reseña kilométrica sin sentido. Así que intentaré evitar eso en la medida de lo posible.

La historia nos cuenta como la muerte de un ser inmortal perteneciente a una tribu de inmortales desmorona todo el funcionamiento social de la misma. Rompe el equilibrio perfecto encontrándose con un montón de cuestiones irresolubles cuando ya llevaban milenios repitiendo los mismos patrones de comportamiento con un éxito total, rotundo, absoluto.
Se trata de un relato clásico, con su inicio, desarrollo y desenlace. Con su momento de impacto que desenvuelve toda la historia a continuación y su lectura es super amena y agradable como montar en ferry o ir en tren un día soleado y apacible. Una delicia que he disfrutado mucho de leer en un bosquecillo que hay cerca de mi casa con el lujo añadido de escuchar los pájaros cantar. Los cuales me han dado como un envolvimiento extra para leer el final…
Me ha encantado que en este relato exista la idea del ciclo de la vida de muerte y resurrección, que queda a lo largo de toda la historia impregnado como un perfume suave y dulce. Es una de las cosas que no me gustaron del relato que reseñé anterior, mil muerte por lápida, aunque tampoco es que importara lo más mínimo, pues cada historia tiene su cosmología personal y adecuada y así debe ser y lo importante es respetarla tanto como autor de la obra (imprescindible) como lector de la misma (altamente recomendable). Para mi la muerte es solo el inicio obligado de otro viaje y es bello y perfecto que sea así… no hay más descanso que el que puedas proporcionarte asumiendo la idea del mismo, pues ni dormir es descansar solo es otra experiencia de vida.. ¿Veis? Ya desvarío… lo cual pensándolo bien, es uno de los regalos que ofrecen los relatos de este tipo, sencillos por fuera pero muy complejos y llenos de ideas enormes que te permiten darle vueltas después mientras paseas o te relajas tumbado en la hierba de un parque.

Las llamas flotaban alrededor del Hubris sin otro efecto que proporcionar una bonita iluminación púrpura…
J.V. Gachs

Retomando, Nido de Hurbis es un hermoso relato con una importante espiritualidad, buen humor, deliciosamente escrito por una autora filóloga clásica con unas iniciales misteriosas como una anglosajona que me intriga considerablemente…

En definitiva, una obra idónea para abrir la colección de relatos de Niña Loba, y seguro que eso mismo pensaron cuando tomaron la acertada decisión de publicarlo. Imperdible, corto y super agradable, te deja con un poso al que puedes recurrir las horas que desees y puedas darle vueltas a todo lo que te plantea.

¿Os gustaría ser inmortales? ¿Qué haríais en ese caso con el «tiempo inacabable» de vuestra existencia?

El nido de Hubris

Una visión amable de…

A veces hay que hacer lo contrario de lo que parece obvio. A veces esconderse es dar vida y libertad. A veces (no muchas), restringir es permitir. Oigo los pájaros cantar.

«Se acerca la primavera, el camino está cerrado, la montaña abierta, vamos, dejad el frío y la libertad fuera».
Fragmento de: El rey comparte su mesa.

¿Oís? ¡Son verdealas! Hace seis meses decían que se habían extinguido.
Qué maravilla. Solo llevamos tres días y ya se puede escuchar el aire fresco. Todas esas criaturas escondidas durante todo el año extendiéndose.
Qué maravilla. Incluso el sol parece celebrarlo.
El rey se esconde, hoy no es su día, sabe que le toca compartir lo conquistado que a fin de cuentas, nunca jamás puede reclamarse para sí mismo. No para siempre.
La primavera llegó, anunciada por aguas, pájaros y nuestro granito de arena, palabras, expresión del fenómeno poético desde la humildad y los constantes fracasos.
¿Oís? Son raíces expandiéndose bajo el subsuelo.
Qué maravilla. Observad por la ventana, el verde creciendo, el fulgor de la naturaleza, tan fuerte tan viva y atenta.
A resguardo de nosotros mismos aguardamos nuestro momento.
Qué maravilla, el firmamento sigue ahí, sin caernos encima.
¿Lo oís? El rey ya terminó, pero sigue mandando limpiar su fusil, el confinamiento no es ley para un hombre elegido por Dios y pagado por el pueblo.
Hay vino, y poco sueño. En pijama sudado vamos a calentarnos café y con la misma pasividad nos quedamos leyendo sentados en la taza del váter hasta que los pies emblanquecen y tenemos que levantarnos de rodillas.
Las sociedades modernas quieren llamar a esto el gran C. Pero eso no hace justicia primaveral. No se puede escribir más de una narrativa sustentada durante EG Confinamiento.
¿Lo oís? Es la tenue voz que nunca muere. Esa que recita poemas PERFECTOS, que habla de el Gran E.
Qué maravilla es estar unidos, permanecer en paz unos segundos más, observando la vida renacer de el vehículo de la muerte, de la maquinaria del nacimiento. ¡Mirad esa estrella! Guía una noche equilibrada, protegida, ya queda poco para salir, para ver reinar el gran equilibrio que nos cobija.

Una visión amable de…

Dos cantos menos

 

2016-04-07 16.44.49
Pájaros encontrados en paseo

Dos cantos menos. El silencio se oye más alto ahora pero al igual que antes nadie está atento para escucharlo.
¿Como quedan uno al lado del otro? ¿Como callaron sin herida alguna? ¿Fue el tiempo su asesino?

Moscas y hormigas veían un suculento y desprotegido desayuno. Yo veía la ausencia del canto primaveral…
Me puso un poco triste hasta recordar que yo también estaré ahí, banquete de gusanos, ausencia de canto. Luego sonreí y seguí mi camino. Por hermosa que sea la criatura, si estaba viva es porque morirá. Lo llaman la belleza es mayor si es efímera.
Yo tengo días que me siento menos poético que eso y la muerte no me parece que embellezca nada ni le quite belleza a nada. Necesaria, básica, eterna, correcta. Presente.

Dos cantos menos