Mi amigo Artur

RESEÑA DEL RELATO: MI AMIGO ARTUR

Hacía ya un tiempo dilatado que no leía un relato… y, ¡qué bien remediarlo!

La verdad es que la historia no me llamaba mucho así de entrada. Más segunda guerra mundial… más dolor e injusticia intragable y más y más e infinitísimo odio humano… ¡PERO! Ésta estuvo bien.

Sospecho que está feo quejarse todo el día del sufrimiento propio… y peor aún cuando se predica todos los días que hay un terror nuevo invadiendo el mundo entero y dejando en segundo y tercer plano los efectos adversos que siguen ahí a pesar del ruidoso «nuevo terror». Por eso me sienta bien un relato así, contando la historia de la vida de siempre. La narrativa del miedo a las inevitables pesadillas y las migajas de valor que podemos usar para defendernos. A veces estamos armadas con baguettes enteras y aún así tendremos que aceptar tarde o temprano que se acabó el pan, pero que bueno estaba, cuando aún olía a recién cocinado.

Después de esta extraña introducción os hablaré de Mi amigo Artur.
Un joven rubio, hermoso, alto, músico, rebelde orgulloso y judío, demasiado judío por los tiempos que le tocó vivir, en una Krakóv invadida por nuestros queridos y preferidos villanos, los Nazis. A partir de aquí, la historia se intuye conocida y sin embargo con Lubomir de narrador melancólico, un cuenta-cuentos con una memoria viva a pesar del cuasi ineludible(o sin el cuasi) cocheo, el relato fluye y te deja apreciar la dureza de unos tiempos durísimos, la vitalidad y valentía de la juventud polonesa que partiendo de una derrota, siguen decididos a intentar disfrutar el tiempo que tienen y mantenerse fuertes ante la violencia sistemática de sus enemigos.
Todo una oda a la amistad que no pide más que un corazón sincero, un deseo del bien común (que no comunista), un agradable compartir de ese tiempo que se deforma con el dolor y el placer y el aburrimiento y sobretodo la buena lectura como la que ofrece este relato tan ameno.

Artur no pasaba por ser judío si lo mirabas a los ojos. Más bien parecía ser un distinguido oficial del Tercer Reich.

El autor, Jorge Morcillo, me intriga, pues no es o no aparenta ser un autor/empresario de los que se habla ahora y tanto me disgusta, al menos cuando eso se traduce en convertir el trabajo de escritor en una máquina de producción más en la industria que parece querer convertirse la raza humana a tiempo completo. Más allá de mis suposiciones sin fundamento, en el relato de Artur denota tener más sensibilidad que afán de realismo y documentación. Lo cual tampoco prueba mucho… así que dejaré que cada cual descubra a Jorge a su modo, como debe ser.

Por último, comentar el bonito proyecto anti-crisis, pro-cultura y adaptación a las nuevas lectoras y las de toda la vida que llegaron a estas fechas, que lleva a cabo la editorial Niña Loba.
Como cuentan ellas mismas, ahora muchas artes venden sus obras cambiando el orden de la compra. Primero obtienes, luego pagas. Algo bastante lógico para estos tiempos, donde el consumo está tan alto y está tan al centro de nuestras vidas que necesitamos saber exactamente qué compramos y porqué, desapareciendo el placer de acertar intuitivamente la obra que queríamos o basándonos en recomendaciones, reseñas y demás herramientas para simplificar o acondicionar la compra. Pero vamos, no es lo mismo comprar papel higiénico que un libro, el primero ya sabemos que haremos con él, el segundo deseamos no hacer lo mismo.
Pues con esa premisa, Niña Loba ofrece una serie de relatos al precio primero de cero euros y al precio segundo de lo que tu creas conveniente. Una buena solución para quienes tengan ingresos periódicos y los que no, también, aunque podrían vivir un sentimiento de culpabilidad. Por ahora yo sigo en la categoría de: ¡Gracias por dejarme este libro, amigo! ¡Ésta es justo la novela que quería para mi cumpleaños! o como molan los relatos a precio social de Lektu!

Por cierto ¿Alguien tiene trabajo (pagado) para un: cocinero, reseñista, profesor de yoga, tarotista (aficionado), obrero, transportista (coche o bici) y cualquier cosa(suena atractivo ¿no?) que me propongas hacer? Podéis contactar conmigo por redes o por mi correo electrónico. edu.artbalcellsARROBAgmail.com

¡Muchas gracias y por encima de todo, lean mucho y bien y diviértanse!

Mi amigo Artur