Soñaremos con la gran música

Soñaremos con la gran música es un conjunto de tres relatos que forman algo así como una novela sobre tres importantes temas antropológicos: El amor y el trabajo, la sociedad y la tecnología o la inteligencia y la libertad, y por último Las utopías y la imaginación. Todo ello tratado deliciosamente bien por su autor, Darío Méndez Salcedo. Escritor y editor del libro (Niña Loba).

Portada original, donde se ve una ciudad futurista de fondo, con dos sombras humanas flotando encima de una nube en el centro, el título: Soñaremos con la gran música y más abajo el nombre del autor, Darío Méndez Salcedo y un poco más abajo el logo de la editorial, Niñaloba con su dibujo representativo, una cabeza de loba y una niña dentro de la misma. Hace de encuadre lo que parecen cucarachas.

En general me ha gustado muchísimo cada lectura, haciéndome sufrir algunas partes de forma justa y honesta y divirtiéndome y haciéndome sonreír en otras, emocionándome a menudo y provocándome que piense y repiense y reflexione… ¿No es una GRAN reacción para un mismo libro? La gran maravilla. Es una maravilla de libro a pesar que su autor nos dé una sinopsis afirmando lo contrario por tener personajes muy normales… pero es que en mi visión, la normalidad no existe y la exploración del abismo es llevada por personas que son comunes en el planeta tierra pero desde luego no normales, que para mi es algo excéntrico y más basado en llevar y creerse la máscara que se lleva que en ser naturalmente y espontáneamente “normal”.
Me sorprendió muchísimo sentirme identificado con las preocupaciones literarias de Darío y su manera de plasmarlas… y eso desde luego no me esperaba que me ocurriera nunca y me ha impresionado…
El libro en sí se nota unido por el gran interés en la transcendencia, en la espiritualidad que hay en nuestras vidas aunque ésta se ignore o se subleve a intereses materiales y eso se nota en cada relato y es bello, como un niño que mira fascinado un retrato suyo con tanta curiosidad que nota su cerebro encenderse y extenderse peligrosamente y amorosamente…

El libro se divide en tres relatos titulados con nombres de animales, pero no cualquier animal, son tres seres inferiorizados por su tamaño, infravalorados por su aspecto ya sea este mayormente odiado o considerado como débil y altamente aplastable. Estos son los siguientes:

  • Las hormigas, esa especie que son como el sueño húmedo de la realeza, todas organizadas usando un único cerebro coronado por una reina.
  • Los gusanos, porque un gusano es un gusano aunque viva en China y otro en el Reino Unido y viven en un mismo estado mental y cultural, más felices y en paz perpetua, probablemente jamás se extinguirán.
  • Las cucarachas. Probablemente el insecto más despreciado y asesinado a zapatazos. El ser que mejor representa el conformismo, el asco, el jamás soñar, el pisar y tocar suelo y frotarse en él sobre todo si está lleno de excremento… El gran conformismo.

Cada relato poseé una estructura propia muy interesante. Por ejemplo, Las hormigas cuenta capítulos escritos en letras pero el último es el Cero cuando iba a ser el cincuenta. Hay un juego ahí. Del mismo modo pasa con los otros dos. Y ya aquí empiezo a hablar concretamente de cada capítulo o relato. Los gusanos en cambio tan solo divide con asteriscos una narración. Y Las cucarachas, del cual nace el título de la obra (aunque todas tienen referencias a la misma que las aúna), Soñaremos con la gran música, tiene la estructura más interesante de las tres, donde suma y resta numéricamente así: Primer capítulo, 1. Segundo -6, tercer 2. cuarto -5… y la serie continua siguiendo la lógica presentada. A mi me dio la sensación que trataba un sumergimiento en la psique de la protagonista y a la vez su alejamiento progresivo de la realidad compartida por su entorno… interesantísimo!

Y ya sin más vueltas entramos a hablar concretamente de cada relato.

Las hormigas.

Portada original del relato, Niña Loba editorial. Se ven cuatro hormigas dibujadas. Una de ellas en la parte superior izquierda va en dirección contraria que las otras tres que van juntas en la misma dirección y se lee el título: LAS HORMIGAS.

Este relato lo leí en gran parte en el descanso de mi último trabajo pagafacturas (ojalá dejarlo bien pronto) y se volvía irónico a menudo por ello… y luego regresaba a trabajar como riéndome de mi mismo, y me escabullía un poco, como evitando producir, como apuntando mal con mi cucharilla en la boca del enorme monstruo hecho de engranajes de carne y calderas de petróleo y sangre…
Las hormigas cuenta la historia de dos compañeras de trabajo de Amazonia. Una es Sai, bella introvertida antisocial amante de los libros y revolucionaria y la otra es Mara, extrovertida, mejor adaptada, quizá más conformista pero peleona. El relato juega con esa idea de vivir en las nubes y la de tocar de pies en el suelo, y es que es graciosísimo pues es muy fácil creer que estás de pies en la tierra y no ser así tanto dedicándose a explorar lo metafísico como por lo contrario buscar en lo más material posible… el ser humano tiende a perderse y tiende a la monorealidad por comodidad, lo que te aleja del suelo… pues la realidad es una burbuja y estas siempre flotan…

Ya centrándome un poco, Sai y Mara (unos nombres muy potentes debo decir) se conocen en un entorno laboral bastante precario pero cómodo, cómodamente precario. Así que su relación nace como compañeras de la misma pena la cual enfrentan de modos muy distintos. Yo, personalmente me veo más reflejado con Sai, pero cuando estoy triste me enfado y reacciono como Mara… y por eso son dos trabajadoras ejemplares para mi en cuanto a su relación con el empleo muy interesantes. La relación avanza… tanto que se enamoran. Un detalle precioso de este relato es que está como en un especie de futuro paralelo donde el amor por fin es libre y ya no se habla de gays y heteros, ni ninguna otra etiqueta y todo se simplifica (como yo creo que debería ser y haber sido siempre) en relaciones, de amistad, de familia, de compañerismo y de amor… sin importar sexos, ni razas ni historias absurdas… si hay consentimiento, concenso, cariño, respeto… todo está bien. Mediante la relación de las dos protagonistas, Darío nos presenta nuestro propio mundo desde el aspecto social del amor y la relación con la industria, el trabajo, la cooperación de los obreros y nos hace reflexionar sobre todo esto, nos induce a hacerlo cada vez que Sai habla de un libro como el de Mario Depistele (sospecho que es autor ficticio con referencias reales), el mundo con nombre de río (libro ficticio con posibles referencias reales) o cuando Mara comenta acerca de las manifestaciones de trabajadoras por sus derechos. Por otro lado está el amor, siempre complejo, con una visión del entorno a veces a favor y a veces en contra y a veces ignorante. A veces público y otras privado y mayormente en ambos lados a la vez…
Ambos personajes me parecen super bien definidos y defendidos… y me enamoran profundamente y quisiera conocerlas e ir con ellas en moto… o en bicicleta. Tan solo tendría un aspecto que no me gustó, y es su final tan precipitado, pues parece que debía terminar pero la historia no quería y Darío consideró necesario dejar caer la cuchilla de la guillotina… esas decisiones tienen que ser muy difíciles… yo me siento muy inmaduro como escritor para hacer cosas así, mis historias duran lo que necesitan durar aunque por ahora eso les provoque perder concursos, no ser publicadas o ni leídas… aunque también admito que no escribo tanto como debería ni comparto tanto de igual forma. ¡Sin embargo! el final hace algo valiente, que no muchos escritores se atreven y eso sí me gustó! pero tendréis que leerlo para descubrirlo porque no pienso destaparlo. En realidad, casi me imagino a Darío preocupado intentando darle un final digno a una buena historia y quedando satisfecho con su guillotinada imprevisible.
En definitiva, Las hormigas es un hermosísimo relato sobre una relación de amor y trabajo que os animo a leer, de verdad que es una joya, un viaje maravilloso lleno de buen humor, reflexiones, ternura, más risas y lágrimas también. Buenísimo!

Los gusanos

Portada original del relato Los gusanos. Se ven tres gusanos, uno de ellos a la esquina superior izquierda, como volando y queriendo transcender su naturaleza de gusano y los otros dos adoptando plenamente su condición, arrastrándose por el suelo y por debajo de él. Se puede leer el título, LOS GUSANOS.

Los gusanos quizá es el relato más flojo de los tres sin dejar de ser buenísimo y de gustarme mucho. En este caso seguimos a una antropóloga interesada en una comunidad que ha decidido regresar al estado salvaje del ser humano, abrazar su parte más animal y destruir la inteligencia, la cual consideran el origen de todas las desgracias y males de la especie. Es probable que esa secta tenga razón, y sin embargo, se encuentran con la graciosa ironía de tener que dividirse en dos grupos, uno que cuida usando la inteligencia al otro que renuncia definitivamente a ella y está encerrada en unas altas rejas electrificadas… para ser libres de la inteligencia, claro…
Pues esa antropóloga (que creo dice su nombre solo una vez y no soy capaz de recordarlo), decide ir a visitarles, cosa fácil misteriosamente, pues tienen web y un sistema para concertar visitas guiadas y controladas. En el camino, se mantiene constantemente informada de el avance de una nave espacial lanzada al espacio en esos mismos días, Big music (ese hilo que todo lo atraviesa que bonito y rojo es) cuya financiación proviene principalmente de Amazonia ( ¡sí, ese hilo!). El relato aprovecha esos dos hechos casi inversos donde uno quiere transcender hacia arriba y el otro hacia abajo para generar esa reflexión sobre la evolución humana íntimamente atada a la inteligencia. La inteligencia para el cristianismo se personifica con Lucifer, que trae la luz, el conocimiento buscado por la curiosidad humana… y claro, todo ello conlleva sacrificios, dolor, confusión, daños de todo tipo… y la huida del oasis del aburrimiento y el abrazo del horror… La parva Australidae, como se autodenomina ese grupo, decide regresar al oasis del aburrimiento, de la paz perpetua, de la ignorancia, con sus estrictísimas normas, sus castigos y sus altos muros… el jardín que supuestamente nos dio Dios… y por otro lado, la humanidad que ya hace mucho se perdió en las afueras y en los adentros del mundo y su propia psique respectivamente está conquistando el espacio… invadiendo más, creciendo y buscando con la curiosidad y la no menos insaciable avaricia material el todo, pagando el precio una y otra vez, duplicando la apuesta como un jugador adicto dispuesto a dejarse la ropa primero y la propia vida después…
Un relato bello y claro que se presenta como un paseo antropológico… como digo, creo que es el que menos me gustó pero quizá por las mismas, es posible que sea el mejor dominado y preciso de inicio a fin siendo los otros dos más aventurados y quizás ligeramente menos calculados.

Las cucarachas

En las cucarachas, el tema de reflexión es la inconformidad, el desprecio por lo cotidiano y la sensación de normalidad. El asco, como el que se tiene por ese insecto considerado plaga por su mera existencia, el asco por la vida mundana y la infinita idealización de los sueños, la atracción obsesiva por la utopía… Como los relatos anteriores, el señor Méndez juega a hacernos pensar y no tanto juzgar como nos tiene acostumbrados nuestras sociedades humanas… una vez más el punto no es tanto quienes son los buenos y quienes los malos sino como se experimenta un hecho y sus varios puntos de vista. Por un lado tenemos a Laura, una oficinista y bajista amante de lo alternativo, como el chamanismo para occidentales, por ejemplo. Laura después de un retiro espiritual aprende a dominar las técnicas para provocarse sueños lúcidos, que viene a ser activar la consciencia en el estado de sueño y ser capaz de dominar lo que se sueña. Una habilidad aparentemente inofensiva como podría ser jugar a videojuegos de realidad virtual. ¡Pero! poder decidir literalmente qué quieres vivir, que quieres ver, sentir, escuchar durante unas ciertas horas y luego volver a la vigilia y no poder seguir haciendo eso genera automáticamente y de forma inevitable una comparación de cualidad de vida donde la vigilia sale perdiendo de calle.

Yo escuchaba sin dar crédito.

-O sea, que prefieres follarme en tu imaginación.

-No, no es eso, los sueños son lúcidos, Hector, lúcidos. Pasan de verdad, son la REALIDAD.

Darío Méndez Salcedo.

Probablemente éste sea el mejor de los tres relatos aunque a mi me gustasen más las hormigas por sus personajes tan hermosos y es que en realidad es el relato más amable y luminoso a pesar de todo.
En este caso, Salcedo aísla un individuo, Laura, de la vigilia y ésta genera una comparación salvajísima entre su realidad soñada y la que es irremediablemente física como chocar contra una pared por mucho que quieras que sea una puerta a la estación de tren que lleva a Howards. El entorno de Laura se siente obligado a reaccionar, empezando por su persona más cercana, su pareja, Héctor, quien en pocos días nota estar alejándose más y más de su persona amada. Sin embargo las circunstancias de esa separación al ser mentales se vuelven dificilísimas de salvar o intentar evitar o entender de algún modo. Con ello, se puede apreciar como si el entorno social de Laura se hubiera convertido en un cráter que es su ausencia… y le dieran vueltas confusos e irritados, sin ser capaces de forjar otra vez un entorno permanente sin el elemento central que lo unía, el cual se ha ido lejos…
La GRAN música es la forma final que toma esa idealización tan gigantesca que se vuelve inexpresable pues el lenguaje nace en la realidad de la vigilia y no en el sueño y está limitado en ella, límite que a Laura cada vez le duele más y más…
Se podría decir que este es el relato más perturbador por ser un descenso progresivo al abismo de la idealización. A su vez, desde el punto de vista de Laura se trata de un ascenso, un ascenso solitario porque nadie comprende la naturaleza de ese ascenso ni sus motivaciones pues el entorno se ha ligado completamente a la vigilia…
Me doy cuenta constantemente de mis limitaciones en cuanto a interpretación de simbolismos en obras complejas por percibir que hay ahí filosofía, psicología y antropología para dar y tomar y yo solo puedo hablar vagamente del tema sin nombrar erudito alguno ni escritor… este relato me huele a Jung a quien no he leído realmente pero sí he visto vídeos como un millenial bien adaptado por youtube acerca de su persona y a través del interés que siento por Herman Hesse al que sí he leído un poco (Siddartha) y se ve que fue amigo del nombrado anteriormente Jung. Un importante estudiador del insconsciente, de los sueños y la psicología.
Quisiera diseccionar mejor el relato, pero creo que ya hay cebo suficiente como para querer pescar ¿no?

Leed mucho y leed bien y leed Soñaremos con la gran música… imperdible obra de esa Niña Loba.

Soñaremos con la gran música

La importancia de hacer la cama

La importancia de hacer BIEN la cama es un relato de Daniel Hermosel Murcia, publicado por Niña Loba editorial en su colección de relatos independientes semanales en la plataforma Lektu.

Hacer bien la cama, como la madre de Alicia le exigía, generó en ella un sutil programa mental, un pequeño y vírico recurso que se acomodaba en una rutina con forma de jaula.

Que elegantemente se puede criticar un sistema industrial, con sutilezas y saber hacer, con poesía y encanto. Así es como se presenta esta historia.

Al principio, se podría pensar que se trata de un manual de como hacer BIEN la cama, pero no tarda tanto en mostrarnos a un personaje atrapado y consumiéndose en una prisión en la que muchos nos hemos metido alguna vez (sino es que estamos ahí y lo llamamos nuestras vidas).

Esa sensación de convertirse en una herramienta, en parte del engranaje que mueve el gran monstruo, o como dijeron Pink Floyd, un ladrillo más en el muro.

Cuando todos los días son iguales, no hay forma de saber qué momento corresponde a qué jornada, pero da lo mismo. Cuando son iguales los recuerdos de uno u otro, ¿a quién le importa?

Como muchos otros relatos de Daniel, en la importancia de hacer la cama, se puede escuchar una musicalidad de fondo que acompaña el relato. En este caso (el mío), yo escuchaba una melodía deprimiéndose en un blues, envejeciendo Alicia, oliendo a fruta y ropa sudada, buscando en sus recuerdos momentos de libertad…

No quisiera hablar de más, sencillamente decir que se trata de una historia sutil, hermosa y triste, elegante y con una sonoridad increíble. Recomendaría leerla y hacerlo en voz alta, con un ritmo pausado, saboreando las palabras y dejando espacio para pensarlas.

Una vez más, Niña Loba toma otra buena decisión y hace un excelente trabajo publicando otro buen relato.

Y por si aún no os convencí, mañana en la mierda postmoderna, en el canal de YT de Daniel, presentamos su relato, no os lo perdáis! Aquí está:

Lo que yo me caí casi la mitad del programa. Cosas del directo y mi conexión de cueva.

¡Me lo lean!

La importancia de hacer la cama

Un poquito sobre La surfera de Higuer

Estuve reticente en escribir esta entrada, pues es como una reseña a mi propio relato… lo cual queda feo… pero me decidí cuando leí la entrada que escribió: José Andrés, sobre su relato Salado también publicado en la colección de niña loba (y reseñado por mi, jiji), José añadió un montón de información sobre todo lo que envuelve a Salado y después de leerlo me dio como un gusto extra al recuerdo de la lectura del relato; mola. Me parece que puede quedar bonito y ser divulgativo sin caer en el spam excesivo ni pesado ¿no? probaremos.

La surfera de Higuer, embrionada:

El relato nació en una semana de verano en la que yo moría de nostalgia. Soy nostálgico ya de personalidad, pues además regresaba de casa de mis padres después de una larga temporada de viaje. Fui a la playa con amigos y amigas con los que me crie por la noche, algo que algunos años atrás nos gustaba mucho y quisimos revivirlo. Lo bueno de esa experiencia es la tranquilidad que suele haber y el gusto de bañarse desnudos sin ningún tipo de pudor ni incomodidad por la penumbra y la confianza. Y ahí estábamos ya secándonos en la orilla y fumando un poco… ahí nació la idea inicial, que como siempre mutó bastante antes de llegar delante del portátil para transcribirlo. Ahí, mirando el mar en la penumbra, con un oleaje suavísimo y el agua aún caliente de todo un día de sol.

La anécdota del D20:

Esta es una historia divertida de aquellas que solo ocurre cuando te juntas con peña interesante que por su forma de vivir siempre se apuntan a un bombardeo, a una aventura. Así fue como partiendo del programa la mierda postmoderna donde presentamos La surfera con Daniel Turambar y Darío Méndez, editor de Niña Loba, Raúl Sánchez me propuso tirar un dado D20 en la web Roll20 para decidir cuantos euros pondrá para comprar mi relato que está a precio libre. Eso fue lo que pasó:

Reseña en vídeo Daniel Turambar:

De qué trata La surfera de Higuer, subtexto/autolectura

Esto es lo típico que no recomiendan que cuentes, pues no se explica lo que uno escribe… pero eso no es una explicación, sino mi lectura propia de la Surfera.

El objetivo que me propuse fue imprimir de la forma más sencilla posible el sentir de la nostalgia. Una historia que cualquier persona pudiera leer, comprender, disfrutar independientemente de su edad, cultura, experiencias y lo que sea que nos divida, excepto la lengua, claro…
Pero por mi gusto por la metáfora y el simbolismo diré:

Que la surfera es el espíritu aventurero imbatible, superviviente y curioso de las personas.

El pescador es el recuerdo, el pasado que da perspectiva al presente.

El mar es el ritmo vital, que nos lleva y manda, nos da y nos quita.

El barco del pescador son las costumbres que se arraigan fuerte hasta convertirse en tradiciones de las cuales no se recuerdan sus inicios.

Y la historia, el relato, es la propia vida, construyéndose infinitamente en esa amalgama de subjetividades y sentidos, confusiones y placeres y dolores.

Presentación en la Mierda postmoderna

Y eso es todo por ahora, espero que os haya gustado y que os animéis a leerlo, La surfera de Higuer, a precio LIBRE en Lektu.

Un poquito sobre La surfera de Higuer

El nido de Hubris

Un relato escrito por J.V. Gachs, publicado en Lektu en la colección de relatos de Niña Loba editorial.

Ay, peña, que bonito relato con tanto contenido bien metido. ¿Qué pasaría si alguien inmortal se muriera? ¿Qué haría su familia con él? que no dispone de ningún método funerario pues… nunca han usado uno. Tremendo y profundo relato que explora la vida, la muerte, sus significados, la transcendencia, el aburrimiento existencial…

Creo que está será mi reseña más corta de los relatos publicados individualmente por Niña Loba, y no porque no tenga mucho que decir sino que hay demasiado; me iría por las ramas constantemente y quedaría una reseña kilométrica sin sentido. Así que intentaré evitar eso en la medida de lo posible.

La historia nos cuenta como la muerte de un ser inmortal perteneciente a una tribu de inmortales desmorona todo el funcionamiento social de la misma. Rompe el equilibrio perfecto encontrándose con un montón de cuestiones irresolubles cuando ya llevaban milenios repitiendo los mismos patrones de comportamiento con un éxito total, rotundo, absoluto.
Se trata de un relato clásico, con su inicio, desarrollo y desenlace. Con su momento de impacto que desenvuelve toda la historia a continuación y su lectura es super amena y agradable como montar en ferry o ir en tren un día soleado y apacible. Una delicia que he disfrutado mucho de leer en un bosquecillo que hay cerca de mi casa con el lujo añadido de escuchar los pájaros cantar. Los cuales me han dado como un envolvimiento extra para leer el final…
Me ha encantado que en este relato exista la idea del ciclo de la vida de muerte y resurrección, que queda a lo largo de toda la historia impregnado como un perfume suave y dulce. Es una de las cosas que no me gustaron del relato que reseñé anterior, mil muerte por lápida, aunque tampoco es que importara lo más mínimo, pues cada historia tiene su cosmología personal y adecuada y así debe ser y lo importante es respetarla tanto como autor de la obra (imprescindible) como lector de la misma (altamente recomendable). Para mi la muerte es solo el inicio obligado de otro viaje y es bello y perfecto que sea así… no hay más descanso que el que puedas proporcionarte asumiendo la idea del mismo, pues ni dormir es descansar solo es otra experiencia de vida.. ¿Veis? Ya desvarío… lo cual pensándolo bien, es uno de los regalos que ofrecen los relatos de este tipo, sencillos por fuera pero muy complejos y llenos de ideas enormes que te permiten darle vueltas después mientras paseas o te relajas tumbado en la hierba de un parque.

Las llamas flotaban alrededor del Hubris sin otro efecto que proporcionar una bonita iluminación púrpura…
J.V. Gachs

Retomando, Nido de Hurbis es un hermoso relato con una importante espiritualidad, buen humor, deliciosamente escrito por una autora filóloga clásica con unas iniciales misteriosas como una anglosajona que me intriga considerablemente…

En definitiva, una obra idónea para abrir la colección de relatos de Niña Loba, y seguro que eso mismo pensaron cuando tomaron la acertada decisión de publicarlo. Imperdible, corto y super agradable, te deja con un poso al que puedes recurrir las horas que desees y puedas darle vueltas a todo lo que te plantea.

¿Os gustaría ser inmortales? ¿Qué haríais en ese caso con el “tiempo inacabable” de vuestra existencia?

El nido de Hubris

Mil muertes por lápida

Reseña del relato (Mil muertes por lápida) de Diana Melguizo Saez, publicado en la colección de relatos de Niña Loba en Lektu.

Mil muertes por lápida es un relato curiosísimo. Nos presenta un profanador de tumbas espiritual. Pues a diferencia de de los profesionales del robo a los muertos, éste se diferencia en gran medida, pues no va a por las riquezas materiales sino a por las obras nunca hechas de los cadáveres. Por ejemplo, alguien que dedicó todo su tiempo en trabajar de abogado para una gran multinacional pero su sueño secreto era ser bailarín. En ese caso nuestro protagonista sin nombre ni género buscaría en las profundidades de la lápida del difunto aquellos bailes que habría querido hacer y compartir y que jamás fueron. Con una premisa así de abierta, es inevitable o casi perderse en el relato… me veo muy reflejado en la dispersión que vive el relato al intentar abarcar la temática tan maravillosa… pues con todo, Diana Melguizo se sumerge en la muerte y la pérdida social de todo aquello que no pudo hacer y no pudo legar a los vivos en un grito de: NO DEJES NADA POR HACER ANTES DE QUE SEA TARDE.

La historia narra con mucha lucidez el ficticio trabajo exponiendo la belleza de esta profesión y sus geniales ventajas para cualquier persona de gran curiosidad. En concreto, explora la lápida de Galean, un pintor que en vida solo ofreció obras mediocres y quedaron dentro de él sus mejores y más espectaculares obras…
Estuve un rato googleando a Galean y solo encontré a pintores como Julio Galán, Juan Galán y otros galanes y me queda la pregunta si podrían tener parte de la inspiración por este personaje o tener otras piezas de la realidad o ser pura imaginaría… que hermosa es la literatura y su forma de crearse.
Me encantó en especial que esclarezca el hecho de hablar de las lápidas y no de las tumbas, pues lo interesante no es lo que fue sino lo que pudo ser y es más, se fija en el nombre y por lo tanto en lo que cada persona es respecto a su entorno y no en sí mismo. Quizá me he perdido un poco en esto, lo cual aprovecho para animar a descubrir por ti mismo, lector, lo que este relato consigue transmitir, porque sí, lo consigue perfectamente sin perderse a pesar de la dispersión que percibo desde mi subjetividad.
Quiero decir que Diana Melguizo es un pseudónimo y esa es su primera obra. La persona detrás de él es una profesora de violín(que me gustaría poder escuchar tocarlo) y redactora freelance; esta es su primera obra publicada, así que no sé como linkearla para que la podáis conocer mejor como siempre hago. Lo cual me genera una curiosidad del tamaño del Kilimanjaro.
La escritora usa un lenguaje muy bello y preciso, se expresa con cierta dulzura y refleja el afer poético que tiene la vida bellamente. Me maravilló la facilidad con la que te transporta en un cementerio y te hace cómplice del protagonista y su visión de la muerte. Una visión ateísta que no comparto, pues en esta casa somos budistas, malos budistas pero budistas acogidos a nuestra propia visión del dharma. Sin embargo, una muerte permanente en este relato tiene un simbolismo más bien de animar a vivir, a ser todo lo que puedas, hacer todo lo que debas.

Nada me apasiona tanto como esta exploración de las más profundas raíces de la humanidad.
Diana Melguizo

En definitiva, imperdible relato reflexivo y amable con el lector. Tiene un cargamento de frases poderosísimas como hechizos que te asaltan la mente y te obligan a pensar… pues al fin y al cabo, todos vamos a morir y nos llevaremos mil vidas a la tumba. O no, quizá tú, querido lector seas todo lo valiente y trabajador necesario para lograr morir en paz, con los deberes para contigo y tu entorno hechos… yo, como escritor, sin duda alguna no quiero morir sin terminar todos los proyectos que nazcan en mi cabeza sin darles vida y compartirlos con mis semejantes. Un relato más que digno de ser leído y compartido, menos sombrío de lo que pueda parecer y muy ameno y disfrutable para muchos públicos.

Mil muertes por lápida

Salado

Salado, un relato escrito por José Andrés GranBosque y editado por Niña Loba editorial en lektu.

A diferencia de los relatos que llevo reseñados de la colección de Niña Loba, éste sí requiere un cuidado en cuanto spoilers por el juego que ofrece para con el misterio. Desvelado ya por completo en una nota del autor al final del relato. No en el propio relato, que va dejándolo imaginar al antojo del lector. Yo, personalmente, sospeché lo que pretendía sin verlo con claridad por las hermosas descripciones que hace diferenciando los personajes y mi afición a aprender un poco de historia humana.
He de decir que al principio pensaba que el narrador era un niño por el lenguaje y su forma de usarlo. Pues es de una inocencia infantil… pero conforme avanza el relato se deja ver que el contexto social lleva a los individuos a una sinceridad total imprescindible para conocer el mundo. ¡Así que nadie se asuste en cuanto se entere que el narrador tiene un hijo!
Salado es la historia de un hombre enfermo que abandona a su familia para dejar de ser un estorbo y se va a explorar el entorno que siempre temió ser estéril para vivir. Ahora que ya no le importa eso, es completamente libre.
Una narración muy fluida y agradable. Solo pondría un pero(pequeñito). Hay una parte donde el personaje principal dice: “Me fui a la guerra”. A lo que continua narrando ignorando eso una o dos páginas; carcomiéndome la cabeza y sin poder disfrutar bien este impasse hasta que retoma el hilo y lo termina finalmente con elegancia.

Jefe estudió bien mi madero antes de permitir que se soplara en él en la ceremonia. No estaba seguro si constituía una ofensa, porque no entendía bien como funcionaba.
Salado, de @granbosque

También destaca el interés del autor por lograr una verosimilitud. La historia y la antropología son dos temas que me fascinan y me han encantado desde siempre, las pocas asignaturas en las que saqué buena nota cuando era un estudiante de la ESO. Con mis limitados conocimientos de esos temas (nivel aficionado internauta) he de decir que disfruté mucho de cada detalle que ofrece para situar el contexto, bien calculados y medidos. En algunos momentos me recordó a pelis como En busca del fuego, de la que comento una experiencia personal y unas reflexiones aquí. Sin duda alguna se trata de un relato bien documentado para gozar de verosimilitud de calidad. O como dice José Andrés el relato se podría clasificar como especulación antropológica o lingüística-ficción. Y sí, se podría y se debe.

En definitiva, recomiendo mucho la lectura de este relato. Descripciones precisas y muy bellas. Ameno, muy agradable y especialmente disfrutable para quien le enloquezca la historia y la antropología.

Y vosotros que pensáis ¿Somos la especie humana superior por tener un cerebro altamente desarrollado y dedo índice y pulgar oponibles o simplemente eso nos ha permitido infundir esa idea por todas partes?
Me disculpan la tontería. ¡Un abrazo y leer mucho y bien!

Salado

El paraíso del poeta

Relato de Diego Valbuena, publicado en la colección de relatos de Niña Loba editorial en Lektu.

Divertidísimo relato que parodia y critica con agudeza el mundo de la poesía. Premios por amiguismo y politiqueo, acosadores pervertidos, alcohólicos, enormes egos y poca poesía suelen ser elementos comunes… O no, pero así se parodia.
Como admirador irremediable de Roberto Bolaño que soy y que no dejo de repetir y reiterar, mientras leía este relato no pude evitar pensar en Ulises Lima, el poeta amigo de Belano en los detectives. Podría ser Lima El poeta, podría ser Madero, el narrador sin nombre y podrían estar en México, pero también podría ser otro lugar… ¡Es más! podría ser Guatemala, cuando Ulises viaja allí… ¡Toda una referencia que a lo mejor me imagino o quizás podría ser intencionada de Valbuena…
¡Detectives literarios! ¡Misterios! eso es algo que adoro encontrarme en novelas.

La historia narra desde un personaje anónimo la conversación con El poeta y la observación de una presentación del poemario de Manosalva. Todos los personajes presentes y descritos podrían ser caricaturas de ejemplares comunes en el mundo del poeta.
Uno de estos es La vaca sagrada; realmente genial y muy claro ejemplo de ello. Siendo este un personaje emblemático en su atmósfera, con mucha trayectoria, admirado, galardonadísimo y viejo, gordo, decrépito. Hay otros igual de interesantes que os animo a descubrir por vosotros mismos.

Lo que más me a gustado es la compresión del relato, logrando que en cada frase haya chistes, referencias y juegos de palabras riquísimos y bien metidos en eso, muy poco espacio, o mejor dicho el estrictamente necesario. ¡Bravo!

En definitiva, he sentido leer un capítulo de los detectives salvajes de Roberto Bolaño inédito. Lo cual es un grandioso halago viniendo de mi parte.

Por último, quisiera preguntarte, amigo lector: ¿Has estado en alguna presentación de poemario? Si es así, te recomiendo encarecidamente leer este relato y hacer una comparativa, aunque sea solo para reírse.

El paraíso del poeta

Los caballos me trotan

Los Caballos me trotan, un relato de Jorge Morcillo publicado en la colección de relato de Niña Loba.

He de decir, que he llegado hasta la página 9/13 sin disfrutarlo mucho aunque lo ataño una vez más a mi falta de experiencia lectora… pues desde luego esto no es un relato al uso. Como dijo el mismo señor Morcillo en su twitter:

Oír y escribir son una misma cosa. Sin música interna la prosa no me interesa. El argumento no tiene ninguna importancia. Mejor, no saber ni lo que se está escribiendo. Mirar hacia fuera y hacia adentro. Apostar fuerte. Quemarse siempre.

Jorge Morcillo

Yo, no comparto su opinión, posiblemente por lo que digo y reitero, no soy un gran lector… me quedan muchos años aún para serlo y si llego. Para mi el argumento sí importa, y la música es un arte muy distinto de la prosa. Sí estoy de acuerdo con lo de mirar hacia afuera y hacia dentro, cosa que yo relaciono con el artista, cualquier artista o cualquier obra artística.

Dicho esto, me centro en el relato en cuestión:

Lo que saqué en claro del argumento es que una mujer, posiblemente prostituta, grita al viento o quizás a la tumba de quien fue su amor, Juan. Un hombre borracho que ajusticiaron ya fuese con o sin razón. El relato es a grandes rasgos una narración en primera persona de dicha mujer añorando y repasando su relación con Juan.
Pero nada de esto tiene ni la más mínima importancia pues ni te cuenta una historia ni quiere hacerlo, no hay inicio ni final ni medio.

¡Gozad de tan hermosa portada!


Todo transcurre en una carrera a caballo que da vértigo. Me dio la sensación que el autor no quería poner ni un solo punto pero por limitaciones del lenguaje o para evitar que los lectores muriesen ahogados, puso algunos. Pero vamos, hacen un efecto indistinguible de las comas a efectos prácticos. Mientras leía iba desconectando de lo que decía la narradora y simplemente imaginaba a una mujer con el torso desnudo cabalgando mientras cantaba una canción en una lengua desconocida para mi. Lo cual me parece sublime, una sensación poderosa.
Me sacó de la lectura el hecho de que parecía una mujer poco leída en cuanto el uso de las palabras pero a la vez muy leída en la cantidad y cualidad de vocabulario. Pero como digo, esto no es un relato al uso. Más bien parece una canción que podría sonar en un prostíbulo del salvaje y viejo oeste americano y todo se torna en pro a esa musicalidad. Se deforman las palabras para lograr ese sonido salvaje, ese acento sincero de la narradora.
Algo que me llamó fuertemente la atención fue que el personaje de esta historia podría ser sin problemas uno creado por la poeta Laura Maldonado, protagonista de la novela del mismo autor, Cielos y escarabajos.

En definitiva: Con la mente abierta, este relato se disfruta y una vez más, Niña Loba editorial asume con valentía representarse con autores “locos” buscadores profundos, provocadores y desmedidamente dados a la literatura con todas sus consecuencias.

Por último quisiera interpelarte, amiga persona lectora.

¿Te gustan los textos que te exigen más que el seguir el hilo de una historia de inicio a fin? ¿Me das algún título?
Muchas gracias por leer.

Los caballos me trotan

El último cuento

Reseña del relato El ultimo cuento de Yordanka Almaguer.

Estoy muy emocionado. En pocas páginas, Yordanka consigue hacerte reír, pensar, rabiar y además logra algo muy especial y bello que es “aquello”, el afer poético, eso que solo es descriptible a través de hablar sobre otra cosa y lograr transmitir esa emoción…

El último cuento cuenta como una escritora recibe el devuelto de su relato enviado a concurso en España. Esa devolución es debida a que en las aduanas cubanas consideraron peligroso el cuento de la escritora para su país. Con esa premisa, el relato transcurre entre los pensamientos y descripciones que vive la escritora, el cuento prohibido y la carta redactada de los agentes decomisadores.

Framboyán, uno de los árboles más coloridos del mundo.

Yordanka tiene una capacidad muy hermosa de mantener el flujo entre las diferentes capas del relato que te invita a la reflexión durante la misma lectura. Algo que me ocurre poco a menudo y que adoro que me provoquen.
Me a fascinado la sutileza de Almaguer para hablar del amor, del poder, de la censura y del ser humano en definitiva, tal y como lo haría una poeta… con flores rojas cayendo a mitad de una pelea.

¿qué es lo que piensan los que fabrican las llamadas Resoluciones? Redactar una Resolución necesita de cierta destreza en el lenguaje. Pero, además, debe tener muy claro cuáles son las palabras que pueden dañar a una Nación.

Hay que leer a Yordanka Almaguer. Hay que leer a las autoras y a los autores de Niña Loba, la verdad es que por ahora no hay decepción posible. Hay poesía y corazón y alma y hasta técnica que suele decaer cuando los otros elementos están muy presentes… la verdad es que hay Equilibrio! en la literatura de Niña Loba. Hermosísimo relato recomendadísimo.

El último cuento