La maleabilidad de la poesía

Tan volátil, tan libre que…

No necesita esqueleto.

Es viento, por el movimiento de gigantes,

Aves,

Montañas.

Si la creatividad no parece tener ningún final, la poesía se creó para representar eso.

Hace poco me retaron a crear un micro poema usando únicamente los títulos de 3 a 5 libros.

Este fue el mío:

micro-poema, libros.png
Podemos construirle ágilmente la sexta extinción.

El reto vino dado por un profesor de un conservatorio de León llamado, Juan Luís García. Aquí la noticia. Y a continuación os muestro un seguido de poemas gráficos que participaron al reto.

 

 

TinaDeLuisMicro-poema
Tina de Luis
Lorena IpuntoMicro-poema
Lorena Ipunto
MicroPoemaRoman
Román Sanz

 

Micro poema con libros
Elisa García
MicroEli01
Elisa García

 

Jordi Ledesma

Al participar en este reto, me acordé de un libro del que hablé en el blog. Escritura en la libertad. La poesía permite tantas formas de expresarla como un río de cambiar de forma, profundidad, dirección…

La poesía no necesita forma. Es río sin estar sujeta a nada. O puede que ser un océano…

PoemaGráfico_Cesarea.jpg
Fragmento de un poema de Cesárea Tinajero.

Poema propio a la poesía, semi-automático.

La manzana del árbol creció tras la última lluvia sin más futuro que una única caída libre como vida. Se la estaba comiendo un gusano. Un humano mordió la manzana y medio gusano. No hay disgusto para aquellos que aprecian la vida, para los que conocen su lógica.
Se la terminó, y el gusano también.
Se tumbó bajo el manzanar, aquella persona sabía disfrutar de su fruto, de su sombra y hasta de su tronco como apoyo.
Semillas sintieron su nacimiento en aquel antro cálido y húmedo como vientre de madre.
Hermosos manzanares brotaban del interior de la persona; crecieron a explosiones.
Atravesar la piel fue  más fácil de lo que una puede creer.
Los recién nacidos querían abrazar a su progenitora y se afanaron a crecer.
Se retorcían en el aire, expandían sus cuerpos con hojas capturando luz.

Espirales, espirales vegetales vivían y respiraban fuerte. Duendes suicidas se colgaban de ellas. ¡Ser inmortal! (el mágico)

Yo no quiero ser más alimento, no quiero reciclarme más.
Abandono el ciclo. Rompo con el Samsara. Lo dejo. Como si nunca lo hubiera amado. Como si siempre hubiera podido irme.

Ahora me reinventé.
Copié del viento y el agua sus formas.
Llené el cuerpo de sangre, y aprendí algunos bailes. reconstruí los pasos
Crecí hacia abajo y fuí espiral que ya no sigue pautas.

Ahora sí. Ya sé volar.

Soy canto, y mujeres y hombres sueñan con que vivo en sus corazones.

Los ocupo, los acelero, cambio y marcho. Una y otra vez.

Hincho tus pulmones, reinvento el grito eufórico.
Reinvento tu latido.
Soy y seré vuestro lenguaje favorito.
El único lenguaje que interprete vuestra alma.
Que la exprese con palabras.

Estos son unos pocos ejemplos de la libertad de la poesía. Puede que muchos poetas no estén de acuerdo (Nada más humano que la contradicción), y también tienen razón.

No hay otro lenguaje que exprese mejor las emociones humanas. Este nuestro lenguaje emocional, la poesía. Quizás es por eso que cuando intentamos analizarlo nacen muchas interpretaciones. Solo nuestra lógica emocional (nuestro sistema neuronal en el corazón) es capaz de interpretar correctamente un poema, pero expresar ese entendimiento con otras palabras se vuelve todo un muro.

¿Lo has intentado nunca?

La maleabilidad de la poesía