Los comienzos

Hoy reviví mi infancia después de ver este vídeo:

De niño, en el colegio, hicimos un taller de una semana (creo recordar) sobre la prehistoria. En él aprendimos a hacer fuego con barras de magnesio, con piedras y con palos. Aprendimos a hacer bolsas de piel y la forma natural de organizarse de los seres humanos de la época. Esas memorias, el vídeo, la película… me hizo reflexionar. Ahora, después de haber descubierto el fuego hace tanto tiempo… ¿Cuántos de nosotros sabría hacerlo sin utilizar un encendedor de algún tipo? ¿Se acostumbraron a comer cocido nuestros ancestros y olvidaron el sabor de la carne cruda hasta el punto de rechazarla automáticamente una vez tuvieron el fuego a su disposición? ¿Hasta qué punto sabríamos desarrollar de nuevo la tecnología a la que nos hemos aclimatado hasta olvidar cómo hacíamos las cosas sin ella… sí la perdiéramos. Pienso en cómo escribiría lo mío si solo tuviera papel y lápiz, o incluso más lejos, si solo fuera capaz de redactar rallando una superficie usando un mineral más fuerte… o quizá tinte vegetal sobre piedra. En cualquiera de esos casos, ahora mismo no soy capaz de hacerme la idea de lo que supone eso. Me asusta, me asusta la dependencia a ese nivel, tanto que llevo ya unos años intentando aprender cosas que me permitan ser un poco más libre, autónomo. He aprendido un poco sobre construcción de casas, otro poco de electricidad, otro poco de tuberías, agua, su transporte y acumulación. Aprendí a hacer un secador solar, un horno y también y muy importante, a cultivar. Creo que no deberíamos olvidarnos de esas cosas, como raza humana estamos en una fase en la que ya solo aprendemos a usar la tecnología moderna que hemos logrado generar y olvidamos lo anterior, que era más sencillo y exigente en recursos. ¿Has pensado alguna vez cómo se fabrica un teléfono móvil? ¿O una lavadora? Su versión anterior sí está en manos de la mayoría de humanos, limpiar la ropa al río o ir a la plaza del pueblo para encontrarse con los conocidos y amigos. Ahora todo requiere una cantidad de conocimientos solo alcanzable por pocos o particionado entre muchos; todo igual de inalcanzable si se pierde la información de cómo fabricarlo y usarlo.

Aquí os dejo mi reflexión para que debatís o penséis en ello mientras navegáis por las redes entre memes y fakes news.

Unas raíces soterradas, convertidas en un show y no en una memoria de seguridad.

Somos tecnológicamente huérfanos.

Los comienzos