El joker/ El Guasón

El joker, un Tyler Durden/Travis Bickle simple y maquillado y la opción redentora del Holywood.

Celebro el triunfo de la película El Joker (El guasón en latino-américa). Sin duda es algo positivo, principalmente porque es una de esas obras que les demuestra a los cobardes inversores holywoodienses que no hay motivos para hacer basura repetitiva llena de explosiones, tíos y tías buenas, tiros y más tiros y rayos y mucha riqueza sin fin. Se puede reventar taquillas con una buena historia, bien contada, como demuestra Todd Phillips.

Mi opinión final es el regusto que me queda al terminarla y ver que básicamente vi fight club o taxi driver pero simplificada y actualizada. Eso no quita que sea buena y necesaria.

Y es que es eso y nada más, por mucho que se enfaden los comic fans (a los que me cuesta horrores respetar (por favor, si eres uno de ellos te pido que me calles la boca compartiendo nombres de joyas del cómic que yo desconozco (no vale Alan Moore).
El Joker es el espíritu de una persona que vive en la actual sociedad de consumo que ya está extendida a una gigante parte de la raza humana y tiene que aguantar la frialdad, el maltrato y la presión que supone vivir aquí, además de la injusticia (yo creo que la justicia no existe, cosa probada). Es muy enloquecedor tener que aguantar tanta mierda, a tanta gente cuyo modus operandi consiste en aprovecharse del esfuerzo de los demás una y otra y otra vez (bien recompensado por el sistema de «meritocracia» actual) y un sin fín de porquería más. Pues bueno, fight club ya habla de todo eso y te sigue contando más cosas interesantes sin restarle valor a este tema, el disgusto y disconformidad social por un sistema enloquecedor por exceso de contradicción y humillación en muchas formas. En cambio el Joker no tiene más «chicha», lo cual es normal pues al fin y al cabo es un personaje diseñado como un villano, por lo tanto aunque su desarrollo está bien hecho y es importantísimo para que batman no sea un multimillonario traumatizado ridículamente vestido que va por las calles de noche dando ostias a delincuentes de poca monta; no es protagonista desde su nacimiento, sino a posteriori por ser realmente un personaje con el que se puede empatizar mucho mejor que el hombre murciélago (me cae muy mal Batman, peor que Superman al que aborrezco muchísimo).

Se nota cuando no me apasiona la obra de la que hablo porque desvarío mucho más… perdón.

Hay algunos detalles que me parecieron preciosos. Como la representación de la ya mítica escalera por donde sube amargado y al final la baja feliz, transformado, bailando, libre. Y es que se trata de las escaleras de la cordura social. En cuanto decide que tiene razón, que la gente siente lo mismo que él pero tiene demasiado por perder para aplicarlo, que se va liberando conforme es rechazado, vilipendiado y humillado y puede por fin asumir en plenitud la idea que ya le iba corriendo por la cabeza…

El chiste no es algo divertido, es algo terrorífico, horrible, repugnante, increíblemente trágico que se convierte en gracioso por la imperativa necesidad de supervivencia, relativismo, intención positivista (incluso partiendo del pesimismo la comedia siempre va hacia ser positivos(no necesariamente optimistas))…

La vida es una broma como dijo el comediante, que es un Joker clarificado y mejor diseñado para expresar esa idea desde su inicio (y basado en el Joker).

Bueno, quisiera decir más, pero ya está todo dicho en miles de canales de youtube/blogs y demás, por eso yo me he dedicado a decir lo malo más bien para darle perspectiva.
Una buena peli, simple para que triunfe cómodamente, representativa de un sentimiento compartido por muchas personas y por lo tanto empática y con acción justa (ni más ni menos), bien narrada y con una fotografía excelente. El actor principal mola un montón y entendió muy bien el espíritu que tenía que transmitir, y Philips supo elegir muy bien. Y nada más, solo espero no quedar demasiado postureta contracultural… a mi me encanta que el cine más convencional y enfocado en la taquilla y no en el lado cultural del arte nos de obras como esta que defienden y demuestran que al gran público también se le puede dar de comer rico y saludable no necesariamente comida basura super saborosa.

El joker/ El Guasón