La mierda postmoderna

La vida moderna, aquel programa de radio que me me daba curiosidad y una cierta gracia en sus primeros programas. Luego, me gustaba y me sacaba carcajadas. Un poco más adelante me fanatizó más allá de lo que quisiera admitir… y ya casi la mitad de sus programas después de su auge es basura que se corrompe hasta casi inventar nuevas pestes…. tanto es así que me desubscribí y lo grabé metiéndolo en un cortometraje que hice para participar en el segundo festival de cortos de la filmoteca maldita.

Pero esto es la mierda postmoderna. Un programa inventado por el escritor Daniel Turambar, con la colaboración de la escritora/poeta Andrea Dones, Raúl Raw y la mía, Omduart, además vienen invitados maravillosos de vez en cuando.

El programa se realiza todos los viernes de 8 a 9 de la tarde horario de España en el canal de Youtube y su Twitch de Daniel Turambar. Que por otro lado, Daniel sube video-relatos muy emotivos, reseñas de libros muy divertidas cuando le acompaña su compañero el tiburón. También tiene una serie de éxito para escritores novatos! buenísima y muy recomendable.

La mierda postmoderna es un experimento social, un plagio bienintencionado, un ejercicio de libre expresión y una manera agradable de esperar el apocalipsis desde la tranquilidad de tu casa.

Todo empezó con el reto del agowrimo, creo que se podría llamar, no estoy seguro. El caso es que consistía en quedar cada día un ratito para picarse unos a otros a escribir más durante todo el agosto de 2020. Creo que ya estábamos confinados y esa una forma de supervivencia y positivismo. Sacarle partido a los problemas. Incluso había un ranking, cuyo podio fue de la gran Lehna perseguida por Andrea y Daniel. Todos unos escritores geniales. El caso es que después de cada sesión escritoril, había una charleta desenfadada, a menudo out of context en el que también nos lo pasábamos muy bien y salían temas muy interesantes relacionados con la literatura aunque no fuera directamente. Y eso derivó en lo que es ahora la Vida postmoderna. Una copia sin apenas recursos pero con ilusión, conocimientos y mucho humor.
En cada programa hablamos de un tema concreto que intentamos perder de vista lo antes posible, y aun así volvemos a él misteriosamente. Daniel al mando introduce y y capitanea currándose un montón unos buenos audiovisuales iniciales y seguimos abriendo tema.

Hablamos de cosas tan interesantes como los bots que escriben poesía. Como por ejemplo éste micro-poema tan genial y perturbador:

En el mundo hay tres tipos de personas:
Los que quieren mantenerlo como es, los que quieren cambiarlo y los que quieren desayunar.
BotPoet

Hablamos de la auto-exigencia y la auto-explotación: un mismo concepto, pero uno es usado por el mercaderío y el otro por el placer de crear de un artista. Hablamos de la censura, en todas sus vertientes de la vida postmoderna. Del proceso creativo. Del dinero y la muerte del artista. El clickbait, las redes de los escritores. Desvaríamos acerca de los derechos de autor, cancelaciones, corrección política. Entre carcajadas, soltamos ideas de cómo mejorar nuestra sociedad y sobre todo nuestro modo de preparar cócteles con alcohol. Hablamos de psicología y de responsabilidad social. Hablamos de lectura y de editoriales, de premios literarios y otros temas de igual o más o menos importancia.
Lo más destacable, diría yo, es la sorprendente capacidad de soltar grandes reflexiones mezcladas con risas y absurdismo extremo. Nos han descrito como el mejor podcast para cocinar y procrastrinar de la tarde. Y eso es una medalla que llevamos con orgullo.

Aquí la lista de reproducción con todos los programas hechos hasta ahora:

Espero que algún simpático lector de este blog le dé por curiosear un viernes de esos tontos que cualquiera puede vivir y más ahora, y se pase a saludar en directo… a mi me haríais muy feliz, peña.

Un fuerte abrazo y a cuidarse mucho.

La mierda postmoderna

Las novelas río

Hola lectoras exploradoras, esta entrada es la segunda parte de Las novelas de relatos.

Quiero empezar agradeciendo a 921Kibu, por sugerirme una novela río, algo que yo pretendía reinventar (de ilusiones vivimos todos y a veces nos damos cuenta y la nube se disipa, cayendo del cielo y acariciando la tierra de nuevo). La novela que me recomendó y que ya estoy leyendo es: Centuria, de Giorgio Manganelli.
En ella nos presenta cien relatos de una página cada uno, aparentemente inconexos, pero a partir del tercer ya sientes que sí hay un hilo, aunque éste sea translúcido, se nota la presencia de un pez que está bajando un río, sintiendo el cambio del agua que siempre está en movimiento y por lo tanto nunca es el mismo río, cada instante ES y deja de ser lo que fue. Eso mismo llevo tiempo intentando plasmar sin reunir el valor suficiente como para empezar a armar una novela. Estoy muy feliz de leer Centuria, pues me está inspirando y ayudando mucho a comprender esa idea que me parece tan bella.

Si una cosa me empujó a ser escritor es el hecho de lograr emocionar como me ha pasado a mí mismo leyendo grandes libros, y lograr transmitir esas sensaciones tan poderosas. Una de esas que quiero provocar es el fluir, sentir esa sensación que te invade en esa tarde que pasaste haciendo algo sencillo, acompañado o solo, pero en una paz extraña, alejándote de ruido e incluso música, redes o cualquier otra distracción, y simplemente disfrutaste del momento en plenitud, sentiste el tiempo desaparecer y el sol iluminaba tu entorno como si fuera la primera vez y se tratara de pura fantasía mágica. Quizás estoy exagerando… Pero quien sepa a lo que me refiero entiende lo maravilloso de esos instantes, de esa emoción de paz gigante en el interior… De algún modo, eso lo puede provocar la literatura y en concreto las novelas río (y otras, sean como se presenten). Creo que se notará en la siguiente parte de Un universo compartiéndose la lectura de Centuria.

Hay algo místico (para mí subjetivo parecer) en ese fluir, esa forma de estar vivo que es casi por empírica necesidad algo temporal, efímero (que bonito escribir efímero sin forzarla); y algo que a su vez, tener las consciencia de ese momento de forma perdurable sería demasiado intenso, ahogaría la cordura y serías como una de esas criaturas que andan por el planeta esperando que todo termine, tan alejadas de los demás que solo pueden disfrutar de ellas mismas… Eso no debe ser tan horrible, leí un artículo que hablaba de la felicidad incomprensible de los locos, y termina afirmando que los cuerdos les tenemos envidia por ser felices sin necesitar nada más que su locura… Quién sabe, por qué no.

Quiero terminar este extraño artículo recomendado la lectura del blog de 921Kibu . Original y con algo muy especial en esos tiempos, sin pretensión, te dice lo que quiere decir, no está vendiendo nada; eso es hermoso en sí mismo.

Abrazos y letras.

Las novelas río

Escritores, almas viejas

Hoy soñé que era uno de mis personajes. Uno de los más tristes de todos… Eso me hizo pensar que tal vez lo fuera. Puede que mis más sentidos personajes fueran yo en otras vidas. Puede que las experiencias vividas con gran intensidad transgredan con nuestra alma a un nuevo cuerpo.

Almas viejas son aquellas que han repetido el ciclo Samsara muchas veces, desde hace mucho tiempo. Tantas vidas pesan mucho. De ahí que en alguna puedas querer o necesitar ser escritor. Vaciar tu alma de tanto peso impregnando esas experiencias en historias escritas en papel. Puede que así nazcan las más conmovedoras, después de todo, lo que más nos impacta es nuestras propias vidas, nuestro propio sufrimiento, nuestros propios mundos autistas que conseguimos aparentar reales.

Escritores, almas viejas

Naked Lunch

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El almuerzo desnudo (Naked Lunch), es una novela de gran calidad del escritor William Burroughs.

Una trama escondida en una psicodélica historia kaftkiana en varias escenas prácticamente inconexas. Si es que el mismo Burroughs decía que se podía leer su novela por el orden que se quisiera entre capítulos.

La historia empieza cuando el protagonista esta exterminando cucarachas para un cliente y no puede terminar el trabajo por falta de insecticida. Descubre que su mujer lo consume a modo de droga. El insecticida hace que te «conviertas» en un insecto durante su efecto(de aquí que sea kafkiano). La trama se complica más y más y más. No podía ser de otra manera, pues el escritor redactó la historia en gran medida bajo los efectos de varias drogas; pudiendo destacar el alcohol, la marihuana y la heroína. Por si esto fuera poco, William tenía afición de escribir de manera visceral, en escritura automática para lograr transmitir con fidelidad sus pensamientos. Afición que compartía con su contemporaneo y amigo Jack Keruac (generación beat).

De ella se hizo también una película muy buena con el mismo nombre. Lo interesante de la película es que mezcla novelas de Burroughs y momentos de su propia vida con Naked Lunch, haciendo de ella algo un tanto más extraño. Muy muy recomendable de ver, es interesante leerse la novela y luego ver la película, ofrece un mayor campo visual al respecto.
Actualizando la entrada, ahora con mayor conocimiento y también más precisa letra, me doy cuenta que olvidé mencionar al gran David Cronenberg, un director de cine muy peculiar y probablemente el único que podría haber hecho (e hizo) un buen trabajo rodando un film basado en esta novela. Cronenberg se le considera el inventor del body horror, un género de terror del que se puede hablar en una entrada propia, y del que hace gala en Naked lunch con unos maravillosos aliens, monstruos varios y otra alucinaciones magníficas. Decir también que con el almuerzo desnudo de David me animé a ver otras películas suyas, como la mosca, que es de las más famosas, y luego continué… Y creo que solo me queda uno o dos films más para terminar su filmoteca.

Aquí os dejo la película para descargar, la novela y de extra la metamorfosis de Kafka que si no la habéis leído puede que no entendáis el monstruoso humor de almuerzo desnudo.

Película
Novela
La Metamorfosis

Naked Lunch