Un taller automático

Texto escrito desde el inconsciente alrededor de mi concepción de un taller.

No hay lecciones que alumbren más que las verbenas de san juan en mitad de una embarcación. No dejes que se apague, pero tampoco que lo queme todo. Bebimos demasiado ayer, pero cuánto aprendimos. Las profesoras y los alumnos a veces se casan y otras se rebelan y tienden al asesinato de sus antecesores. Vivimos tiempos extraños, pero es mejor eso, vivirlos ¿no? todos lo son, pero algunos van más cargados de información y opciones que otros. La esclavitud cambia de forma per nunca jamás se puede abolir. Ni se crea ni se destruye, lo recuerdo, nada lo hace, ni se crea ni se destruye, se transforma y no necesariamente desde la voluntad de un ser consciente. Que tiempos más extraños. Me toca escribir un relato donde un héroe inicia su camino. Donde un maestro le da una mano. Encuentra algo, como podría ser una impresora 3d, bebe algún tipo de veneno porque no todo puede ser tan fácil, se pelea contra algún dragón porque no todo puede ser tan original y usa una espada para atravesar algo porque que más podría usar? bebemos, bebemos mucho. Pero Dani invita, sabe que cuanto más tragamos mejor escuchamos y puede soltar buenas lecciones que servirán para forjar relatos trabajados, de aquellos que da gustirrinin de leer. Qué tremendo amanecer nos espera cuando cierren la terraza. Oh, no, espera, está cerrada… por eso bebemos de botella, nadie no s sirve y para mear usamos el callejón. Somos escritores, y cometemos faltas y delitos como cualquier otro, pero somos junta letras y hay que hacer sacrificios a nuestras divinidades de vez en cuando. En salud, en tiempo, en amistades incluso y hasta en dioptrías, que también son salud, dijo el cerebro chamuscado. Escupa frases, verdes que te quieran y que no quieran votar, ya no hay representación. Pero seguimos estudiando, aprendiendo y compartiendo. Mis virus son tus virus en cuanto me hayas leído y se apoderen de tus ondas cerebrales, ay, que feo suena, conspiranoia pura, anti lo que sea menos contra la irracionalidad del ser, lo que nos mantiene unidos. Estaremos a salvo mientras terminemos una sesión más de escritura automática y mañana dios dirá, o no porque suele hablar mudo, porque no nos hizo a su imagen, para qué haría algo así pudiendo hacerlo todo. ¿Alguien llegaría tan abajo en la lectura de lo que podría ser la vida? ¿Tan integrado estás? ¿Taaan loco? Ama, ama y ama.

Al terminar el texto, he corregido ortográficamente para que se pueda leer sin dolor en los ojos, más o menos. Pero conserva la frescura de lo que surja sin decidir, sin pensar propiamente dicho. Gracias por leer.

Un taller automático

Literapintura: Albergue imaginíl

‘Literapintura’. Se podría decir que tuvimos mucha suerte. Era un albergue bastante barato y limpio. Su dueña usó sus cuadros para hacer ‘literas’ .  Escaleras de libros, páginas cosidas a modo de mantas y lienzos estructurales. El arte no tiene porqué ser cómodo, y a pesar de ello nosotros preferimos los cuadros recién pintados. Levantarse de verdes y de repente rojos al suelo era siempre un buen primer paso matinal.

Eran habitaciones pequeñas pero muy bien iluminadas por un traga-luz y una salida al balcón que invitaba a salir a tomar el sol.

Resultó ser sol de rayos ocres resplandecientes solo por las rallas blancas. Al menos nadie tuvo que usar protector solar, con no tener alergia a la pintura basta.
Así que respondiendo a tu pregunta, si, el albergue ‘Literapintura’ mola. Sobre todo para viajeros como nosotros. Lilith hizo un gran trabajo montándolo aquí en medio de la ruta de la cima del Matterhorn.

¿Quién te preguntó?

Pues esa chica de ojos lluviosos  que ahora está de espaldas. Si, ya sé que está pintada, era un ejercicio de imaginación amigo mío.

Literapintura: Albergue imaginíl

Cero positivo

—No eres mi tipo. Yo soy ‘b’ negativo.

Eso me dijo, yo me reí estúpidamente como tanto me gusta hacer para no dar o si dar que pensar.

Soy cero positivo y se nota. Amo con facilidad a cualquiera, le encuentro atractivo a todo, doy lo que tengo y lo que quiero a toda forma de vida que tenga cerca. Como cero, eso solo es recíproco en encuentros casuales con personas hermanas. No me gustan mucho las clasificaciones que no puedo entender pero con la sangre hay una ventaja muy hermosa. Está en mi, pasa por el corazón, eso hace que él si lo comprenda muy bien y se lo cuenta al lado inconsciente de mi cabeza. Muy divertido todo.

—Quién te pillara y te diera positivismo hasta llenarte entera. Que importa ser generoso, amable, divertido ¿Instructivo? ¿Poeta? Incluso la basura huele a rosas si tiene la compatibilidad de sangre adecuada.

Las comunidades libres me esperan, las marginadas sociales hechas de amor, las que viven cada bocanada de aire, las que pinto en palabras sus hermosas sonrisas.

No temas poeta, no fue en vano tu sacrificada existencia, se mantienen y se mantendrán siempre legibles las seculares tintas de tu gigantesco esfuerzo, ciclo tras ciclo…”

Rafael Lechowski

0positivo

Cero positivo